La temperatura del planeta rompe nuevos récords en mayo

Dos turistas se hacen una foto con el termómetro que marca 44º en Córdoba./
Dos turistas se hacen una foto con el termómetro que marca 44º en Córdoba.

El calor fue especialmente pronunciado en el Ártico, lo que provocó que el deshielo haya comenzado muy temprano

EFEginebra

La temperatura global rompió nuevos récords en mayo, lo que convirtió la primavera en el hemisferio norte en la más cálida que se haya registrado, según ha señalado este martes la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

El calor ha sido especialmente pronunciado en el Ártico, lo que ha provocado que el periodo de deshielo este año haya comenzado muy temprano y que la cobertura de nieve en el hemisferio norte sea extremadamente reducida.

"La situación del clima en lo que va del año nos da muchas razones de alarma", dijo el director del Programa de Investigación de Clima Global de la OMM, David Carlsson, en una rueda de prensa.

Los veranos más calurosos de la historia

En 50 años, los veranos en la mayor parte del mundo podrían ser más calurosos que cualquiera registrado hasta ahora, según predicciones del National Center for Atmospheric Research (NCAR).

Si el cambio climático continúa su trayectoria actual, la probabilidad de que que entre 2061 y 2080 los veranos sean más caliente que el más caliente registrado hasta 2015 se sitúa en el 80% en todas las superficies de tierra firme, con excepción de la Antártida, que no se ha estudiado. Si las emisiones de gases de efecto invernadero se reducen, sin embargo, la probabilidad se reduce al 41%.

"Los veranos extremadamente cálidos siempre plantean un reto para la sociedad", dijo en un comunicado el científico del NCAR Flavio Lehner, autor principal del estudio. "Pueden aumentar el riesgo de problemas de salud, y pueden dañar los cultivos y profundizar las sequías. Tales veranos son una verdadera prueba de nuestra capacidad de adaptación al aumento de las temperaturas."

Menos emisiones

La reducción de las emisiones reduciría la probabilidad global de que los futuros veranos sean más calientes que cualquier otro en el pasado, objetivo que no se traduciría en beneficios repartidos de manera uniforme. En algunas regiones, incluyendo la costa este de EE UU. y amplias zonas de los trópicos, la probabilidad se mantendría por encima del 90%, incluso si las emisiones se reducen.

Partes de Brasil, Europa central y el este de China verían una reducción de más del 50% en el riesgo de veranos más calientes que el registro histórico. Así, en zonas densamente pobladas, una gran proporción de la población mundial se beneficiaría de manera significativa de la mitigación del cambio climático.