El benzopireno en el colegio de Seseña superó en 86 veces el límite legal

Vista del incendio de neumáticos de Seseña./
Vista del incendio de neumáticos de Seseña.

Ecologistas en Acción critica que las administraciones hayan permitido a los ciudadanos volver a sus domicilios en esta población

ÁLVARO SOTOMadrid

La situación en Seseña tras el incendio en el cementerio de neumáticos dista mucho todavía de poder ser considerada como normal. En el colegio público El Quiñón de la localidad, el nivel de benzopireno, un hidrocarburo contaminante que puede producir cáncer, alcanzó el pasado 21 de mayo los 85,59 nanogramos por metro cúbico (ng/m3), casi 86 veces más que el límite legal anual, que se sitúa en 1 ng/m³, según ha denunciado este martes Ecologistas en Acción.

Lo que está ocurriendo en el municipio manchego es, según la entidad ecologista, algo incomprensible. "No es razonable que haya personas que ya han vuelto a su casa en ese entorno tan contaminado. La Administración tenía que haber mantenido la evacuación que se llevó a cabo el 13 de mayo. Con los niveles de contaminación que se están registrando, hay que evacuar a la población, no solo hasta que se extinga el incendio, sino hasta que se controlen las partículas que se han ido esparciendo posteriormente. Y ese es un trabajo que puede durar meses", ha explicado Miguel Ángel Ceballos, coordinador del informe 'La calidad del aire en el Estado español durante 2015', presentado hoy en Madrid.

Desde el 13 de mayo, Seseña está registrando "niveles de aire contaminado desconocidos en España desde hace muchos años", insiste Ceballos, que carga contra las administraciones, especialmente contra la Junta de Castilla-La Mancha, por no mantener la evacuación y por proporcionar "información incorrecta" a la población.

Los hechos de Seseña se encuadran dentro de un negro panorama general sobre la contaminación en España. La contaminación atmosférica en el país ha aumentado en 2015, por primera vez desde el inicio de la crisis. El informe de Ecologistas en Acción explica que el año pasado se produjo en todo el país un aumento general de los niveles de contaminación de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno, ozono troposférico y dióxido de azufre.

"Según los niveles establecidos por la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea, 45,9 millones de españoles, el 99% de la población, respiraron en 2015 aire contaminado, que asimismo afectó a 478.000 kilómetros cuadrados, el 95% del territorio nacional", señala Miguel Ángel Ceballos.

En España, fallecen de manera prematura cada año 25.000 personas por afecciones derivadas de la contaminación del aire, de acuerdo a las estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente. Además, los costes sanitarios derivados de la contaminación atmosférica se elevan a 32.000 millones al año, alrededor del 3% del PIB nacional.

La principal fuente de contaminación en áreas urbanas es el tráfico rodado. Mientras, las áreas fabriles y las grandes centrales termoeléctricas de carbón y otros combustibles fósiles condicionan la calidad del aire en zonas como Galicia o la cornisa cantábrica.

Para reducir los niveles de contaminación del aire, Juan Bárcena, coordinador de calidad del aire de Ecologistas en Acción, propone "la disminución del tráfico motorizado en las ciudades, la potenciación del transporte público, el fomento del uso de la bicicleta y ya en el entorno industrial, la adopción de mejoras técnicas en las fábricas y la reducción drástica de la generación eléctrica por centrales térmicas, en particular, las que utilizan carbón".

En este punto, los responsables de la asociación ecologista atacan duramente al Gobierno por apostar por las "energías sucias". "El Ejecutivo ha fomentado las centrales térmicas aprobando incentivos para la quema de carbón", agrega Ceballos.