Aveiro, ciudad de agua y colores cerca de Oporto

Aveiro, ciudad de agua y colores cerca de Oporto

Junto al océano Atlántico y la ría aparece una red de canales que atraviesan el casco urbano convirtiendo la urbe en una 'pequeña Venecia'

ÁLVARO ROMERO

La ciudad de Aveiro se encuentra a medio camino entre Coimbra y Oporto, en la costa oeste de la península Ibérica. Junto al océano Atlántico se afianza como la capital del distrito homónimo, un lugar perfecto para visitar en cualquier época del año, pues yace rodeado de agua, elemento que se encarga de suavizar las temperaturas.

Gracias a las buenas comunicaciones del país luso y la óptima situación que presenta el municipio han hecho posible que se consolide como uno de los lugares más interesantes del norte de Portugal. Un rincón ideal para realizar una escapada desde España, tanto por cercanía como por belleza y sobriedad.

El agua como elemento fundamental

Aveiro muestra un paisaje marcado por el agua. El mar, la ría y la red de canales que atraviesan la localidad, decorándola, hacen las delicias de los turistas que pueden recorrerlos en barco. Destacan las alargadas y coloridas embarcaciones, similares a las góndolas venecianas, conocidas como moliceiros, que se utilizaban para recoger algas y sargazo y que ahora sirven para pasear a los visitantes.

Sobre tierra firme se presenta como una ciudad fácil de recorrer, sin subidas, bajadas ni terrenos escarpados es recomendable descubrirla caminando o incluso en bicicleta. El propio Ayuntamiento ofrece este medio de transporte de forma gratuita como solución sostenible, ecológica y ágil para moverse rápidamente entre sus calles.

Art Nouveau

Recorriendo su trazado urbano se pueden descubrir numerosos conjuntos de estilo modernista, arquitectura de bella factura e importante valor histórico presente también en otras metrópolis portuguesas. Cuenta incluso con un museo donde conocer la corriente, contemplar su colección de azulejos pintados y disfrutar de la exposición.

El canal principal ordena la ciudad partiéndola en dos, en torno a él se agolpan dichas construcciones. De visita obligada es el Museo de Aveiro, situado en el Convento de Jesús, frente a él se levanta la coqueta Catedral de Aveiro, edificio alzado en el siglo XVIII de culto católico y que muestra un bonito estilo barroco. Destacan sus azulejos y el hermoso órgano del siglo XVII que cobija. En Aveiro hay estilos para todos los gustos, los amantes de la arquitectura contemporánea también tienen su sitio, en este caso en el edificio de la Universidad.

Caminando por sus calles se pueden descubrir rincones de muy bella factura como por ejemplo la Plaza de la República, muy fácil de reconocer gracias al mosaico de círculos de diferentes tamaños que muestra el suelo. Allí destaca el edificio del Ayuntamiento.

Beira mar y playas

Beira mar es conocido por ser un barrio tradicional de esencia marinera, antiguamente albergaba almacenes de sal entre casas típicas repletas de color, un lugar pintoresco que recuerda en apariencia al casco antiguo de Oporto. Merece la pena caminar por sus calles y descubrir cada uno de sus rincones, todos ellos llenos de historia y belleza.

Mientras, sus playas se han convertido en un gran atractivo para los turistas que llegan hasta allí desde todas las partes del mundo, especialmente en periodo estival. Cerca del casco urbano aparecen espacios amplios de arenas finas con todas las comodidades como la Playa de Barra o Costa Nova.

La primera, de gran tamaño, se caracteriza por su ambiente familiar y agradable, además de contar con el faro más alto de Portugal y el segundo de Europa. Costa Nova es famosa por sus pintorescas casas pintadas a rayas de colores, llamadas 'Palheiros'. Sin duda la imagen más conocida de Aveiro.

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