Vestas enmudece mientras Junta y Gobierno intentan cerrar inversores que ofrezcan alternativas a la zona

Imagen de la planta de Vestas en Villadangos del Páramo./
Imagen de la planta de Vestas en Villadangos del Páramo.

La Fundación Anclaje se cita para crear un grupo específico para la zona de Villadangos del Páramo pero el planteamiento inicial encalla en el punto de partida

J.C.León

Entre la incertidumbre y la desesperación. La plantilla de Vestas ve cómo su futuro laboral se consume entre promesas pero sin ninguna realidad visible. Tanto es así que los trabajadores han cedido su confianza ciega en las negociaciones «al más alto nivel» a una sensación evidente de que «nada va a cambiar el desenlace final».

Ni un síntoma positivo en las últimas jornadas. Si acaso las esperanzas verbales vertidas desde el propio Gobierno o la Junta de Castilla y León. Pero a los trabajadores esto tiene ya un «sonido hueco».

«En breve esperamos dar noticias positivas», han remarcado todas las partes. Pero esas noticias positivas no llegan y comienzan a difuminarse en el tiempo.

Vestas no cede

Mientras, Vestas mantiene su silencio y nada trasciende sobre sus posicionamientos a futuro. La firma danesa no parece dispuesta a ceder por el momento sus instalaciones y los plazos dados por el primer inversor, aquel que asumía tomar el relevo haciéndose cargo de toda la plantilla, finalizaron hace casi dos semanas.

«Pasa el tiempo y nadie nos dice nada, pero ni aquí, ni en Valladolid. Lo que no se dan cuenta es que las promesas que se hicieron tienen fecha de caducidad y antes o después se va a tener que explicar todo lo que ha sucedido en este tiempo», se remarca desde la parte sindical.

En Villadangos, hoy, comienza a vislumbrarse el mismo pesimismo que se adueñó de la zona cuando Vestas anunció el fin de la planta en esa zona de la provincia de León.

500 empleos perdidos en menos de 18 meses

Con la pérdida de 500 empleos en menos de 18 meses la zona de Villadangos debería ser objeto ya de un plan de acción a través de la Fundación Anclaje. La reunión para la constitución de la mesa que debería asumir el mismo se reunió este jueves, pero también ha encallado en el punto de partida.

«Por mucho que nos digan esto no va bien», asegura la plantilla de Vestas. Sus representantes sindicales mantienen una tensa calma: «Nadie dice nada. No hay noticias positivas, pero tampoco las hay negativas».

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