Vestas finaliza la producción una semana antes de lo pactado y abre la cuenta atrás para vaciar la factoría

Una de las piezas que se realizó en Villadangos. /
Una de las piezas que se realizó en Villadangos.

Los trabajadores han concluido la hoja de ruta que marcaba la salida de un stock de 70 máquinas y la fabricación de 101 siete días antes de lo previsto y la multinacional les 'manda' de vacaciones para no pagarlas en nómina

I. SANTOSLeón

Vestas abre la cuenta atrás para abandonar definitivamente la provincia leonesa. La multinacional danesa, con una de sus mejores factorías situada en Villadangos del Páramo, ha concluido las labores de salida de stock y nuevas fabricaciones una semana antes de lo pactado en el acuerdo con los trabajadores, que ahora se afanan en el desmontaje y recogida de los materiales.

La hoja de ruta aprobada por los empleados en una votación a principio del mes de octubre y tras más de tres meses de huelga marcaba la necesidad de dar salida a un stock de 70 máquinas y llevar a cabo la fabricación de 101 más antes de que finalizara el año.

Unas labores que los trabajadores se preocuparon de realizar con la mayor brevedad para poder contar con unos días de margen en caso de que surgiese algún problema y no incumplir de ninguna manera lo pactado.

Ahora la empresa ha comenzado a entregar las cartas de despido y los finiquitos dando así por concluida su relación con gran parte de la plantilla que ha sido obligada a coger las vacaciones que se les adeudaban. De esta manera, Vestas no abonará esos días en los finiquitos.

Las labores de producción

Un acuerdo que marcaba un plan de producción y un retén presentes en la factoría hasta el 31 de diciembre de 2018, momento en el que la multinacional danesa 'echará' el cierre definitivo en Villadangos. La negociación marcó que los trabajadores que entrasen voluntariamente a la fábrica deberían finalizar la producción, revisar las máquinas presentes en la campa (abandonadas durante los meses de huelga), cambiar logos de las empresas destinatarias y modificar trabajos teniendo en cuenta si la mercancía iba para puerto.

Desde el Comité de Empresa se volvió a negociar con Vestas, añadiendo a todas esas tareas el desmontaje de las máquinas y elementos situados en el interior de la factoría «para que la fábrica esté en condiciones para llevar a cabo la venta en enero».

Limpieza de la factoría

Los trabajadores llevaron a cabo un desmantelamiento progresivo de la planta en paralelo a las labores de producción.Una vez concluida una línea de producción, la plantilla elabora el inventario para la posterior retirada de componentes sobrantes y herramientas.

Al adelantar las labores de producción una semana, también lo ha hecho este 'desmantelamiento progresivo' que finalizará con los elementos más pesados en los próximos días. Las máquinas de mayor dimensión estás siendo ya cargadas y retiradas de la factoría de Villadangos del Páramo y los trabajadores de Vestas que queden de retén (o aquellos que contrate la nueva empresa que se hará cargo de las instalaciones) acabarán de retirar el material de menores dimensiones a partir del 1 de enero.

 

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