El tsunami de Vestas: Soltra aplica un ERE temporal para sus 55 trabajadores en Villadangos del Páramo

Centro de Trabajo de Soltra en Villadangos del Páramo. /
Centro de Trabajo de Soltra en Villadangos del Páramo.

El expediente tendrá una duración de tres meses aunque el futuro de la planta está en el aire | Jupiter Bach, compañía danesa que llegó a León a la sombra de Vestas, prescinde de 40 temporales y el comité no descarta más despidos

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Doce años después de su desembarco en Villadangos del Páramo, Vestas se ha convertido en el número uno de León. Su decisión de cierre ha provocado un tsunami como pocos se recuerdan en una provincia aquejada en los últimos años por una pérdida progresiva de empleo.

Negociaciones

Un tsunami que directamente afectó a 600 trabajadores –entre directos e indirectos- pero cuyas repercusiones reales afectarán a 2.000 familias leonesas. Y la cifra no es un canto al solo. En torno a 40 empresas, algunas de ellas asentadas en León, se verán afectadas directamente.

Y entre ellos se encuentran los 55 trabajadores que Soltra tenía en el Centro de Trabajo vinculado a la planta de Vestas en Villadangos de Páramo, en la que fundamentalmente se desarrollaban trabajos de logística o de montaje.

Aunque la propuesta inicial pasaba por un despido colectivo, la compañía ha dado luz verde a un ERTE -expediente temporal de regulación de empleo-, que tendrá una duración inicial de tres meses y que se prolongará hasta el próximo 22 de diciembre.

Miguel González, subido en su camión-
«Se acabó el invento»

Miguel González se conoce como la palma de su mano el polígono industrial de Villadangos del Páramo. Es uno de los camioneros que a diario y durante años ha transportado material de nave a nave.

Su principal cliente era Vestas y las compañías dependientes de su producción. Por ello y aunque no pierde ni la sonrisa ni el buen sentido del humor, reconoce que la situación está complicada.

«Los que de una forma u otra estamos arrimados a Vestas vamos a sufrir su cierre. Es lo que tenemos», señala este autónomo leonés, que reside en Alcoba de la Ribera y reconoce que ahora toca buscarse los garbanzos por otro lado.

«Se acabó ya el invento. A ver qué pasa aunque no pinta bien. Habrá que buscar garbanzos por otro lado».

Una medida que afectará al 15% de la plantilla total de Soltra, que asciende a 353, y que contempla el compromiso de la compañía a abonar la extra devengada sin tener en cuenta el periodo de suspensión de empleo.

En cualquier caso, la compañía se reserva la posibilidad de reubicar o recolocar a cualquier de los 55 trabajadores afectados por el ERTE en virtud a las necesidades organizativas o productivas.

Ahora la incógnita está en si Soltra podrá mantener su actividad en el Centro de Trabajo de Villadangos si finalmente Vestas cierra su planta sin la cesión gratuita de las instalaciones o la búsqueda de un proyecto industrial para León, tal y cómo plantea la parte social.

Fue en 2012 cuando Soltra abrió una nueva nave en Villadandos del Páramo como un proyecto ambicioso y vanguardista que servía para cumplir las necesidades de Vestas, con la que Soltra ya había comenzado a trabajar en 2009.

De Dinamarca a León, a la sombra de Vestas

No son los únicos trabajadores que indirectamente se han visto afectados por el anuncio de deslocalización de la multinacional danesa. Jupiter Bach, compañía también de origen danés, que se instaló en Villadangos a la sombra de Vestas, se ha visto obligada a ajustar su plantilla a su nueva realidad.

Francisco Javier Zamora, presidente del comité de empresa de Jupiter Bach.
Francisco Javier Zamora, presidente del comité de empresa de Jupiter Bach.

La compañía, con una plantilla fija de 70 trabajadores, ya ha prescindido de 40 empleados temporales. Pero la repercusión, según temen desde el comité de emrpesa, puede ser mayor. Es más, la parte social no descarta la presentación de un ERE.

Dedicada al desarrollo de paneles para las nacelles –motores-, el 40% de su producción dependía de Vestas y, hoy por hoy, están colapsados porque no dan salida al producto. «Estamos a la expectativa. De momento ha habido ya una reestructuración, lo que vengan más adelante es una incertidumbre», señala Francisco Javier Zamora, presidente del comité de empresa.

«Ahora estamos expectantes a las decisiones empresariales dado que Júpiter Bach tiene más clientes. Las expectativas no son buenas pero todo puede cambiar. Ahora toca esperar y ver las cargas de trabajo que existe», apunta el presidente del comité.

En la actualidad, la compañía además se encuentra «colapsada» con piezas de Vestas que, hasta la fecha, no podrá dar salida. De ahí que los interrogantes se multipliquen en esta compañía. «¿Cuáles son los hándicaps que tiene con Vestas?, ¿Cómo van a seguir produciendo?, ¿Vamos a seguir siendo clientes?, ¿La producción se va a derivar a otras plantas nuestras en otros países o qué va a ocurrir?»

Y como ella, otras leonesas, como Eulen, encargada de la limpieza de las instalaciones. Pero los ecos de este terremoto se han dejado sentir en diferentes provincias de la geografía española que, directamente, sufren las consecuencias del cierre de Vestas en León.

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