Torra vincula un eventual apoyo a Sánchez a que se avenga a abordar la autodeterminación con un relator

El president catalán insiste en que no aceptará una sentencia condenatoria contra los líderes del 'procés' pero descarta elecciones y una nueva DUI

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de la Generalitat insiste en el derecho de autodeterminación. Quim Torra ha abierto esta mañana la puerta a apoyar una eventual investidura de Pedro Sánchez, como ocurrió en la moción contra Mariano Rajoy. Eso sí, Torra ha señalado que el independentismo venderá caro su respaldo.

Según ha asegurado el dirigente nacionalista en la Ser, el apoyo de JxCat estará vinculado a que Pedro Sánchez se avenga a abordar el derecho de autodeterminación, una línea roja que el PSOE ya ha dicho que no traspasará. «Para desbloquear la situación», ha señalado sobre una posible investidura del cabeza de lista socialista, JxCat exige poder hablar sobre la autodeterminación, que el Gobierno ponga su propuesta sobre la mesa y que ambas salidas puedan ser abordadas en un «proceso de negociación» gestionado por la «figura de un relator». «Si el señor Pedro Sánchez tiene la voluntad real de diálogo y no de hacerse fotos, si quiere hablar de todo, si hay la figura de un relator, sí, hablemos», ha asegurado.

Torra ha comparado a Vox con el PSOE, porque los socialistas ya apoyaron la aplicación del 155. En cualquier caso, se ha inclinado por que un pacto entre los tres grupos de la derecha sería un «pésima solución» para el conflicto de Cataluña. Aunque ha augurado una alianza PSOE-Cs. «No es ninguna alegría», ha añadido. «No vamos a bloquear nada en Madrid, vamos a desbloquear», ha precisado. Sin embargo, las exigencias que pone de salida son inasumibles para el líder socialista, lo que de facto supone acudir a Madrid a bloquear la gobernabilidad.

Torra cree que el proceso soberanista está reforzado, si bien reconoce que a nivel internacional le cuesta que le compren la independencia en los ámbitos gubernamentales. Otra cosa bien distinta, ha dicho, es la opinión de la ciudadanía europea, que desde su punto de vista percibe que en España se vulneran los derechos civiles. «Es importante que salgamos fuera con la bandera de los derechos civiles, incluida la autodeterminación», ha asegurado. Y que si este último es un derecho, no necesita el permiso de nadie para ejercerlo. Ha insistido en que su objetivo sigue siendo hacer efectiva la República y que cuando piense que no será capaz de lograr la independencia, dejará el cargo.

Sin embargo, a corto plazo sigue descartando tanto la DUI como las elecciones anticipadas. Torra ha reiterado una idea que lleva meses defendiendo: «No aceptará» una sentencia condenatoria. Si el Supremo condena a los líderes del 'procés' que están siendo jugados, el presidente de la Generalitat acudirá al Parlamento para buscar una respuesta al fallo judicial que a su juicio debe estar basada en el derecho de autodeterminación. «Porque lo que se juzga es este derecho», ha señalado. No obstante, no contempla de entrada una nueva declaración de independencia. «Nunca proclamaré un 6-O (Companys proclamó el Estado Catalán dentro de la República Federal Española) porque quiero ganar». «No hablo de hacer una nueva DUI», según Torra, a pesar de que cree que el independentismo ya supera el 50% de los votos. Y ha rechazado la propuesta lanzada por Miquel Iceta (PSC), luego matizada por el propio líder socialista, de que si el independentismo alcanza el 65% de los votos, la democracia tendría que buscar un mecanismo para habilitarla.

Sobre la polémica de los lazos, ha insistido en que nunca dará una orden para retirar lazos y pancartas, porque siempre defenderá la libertad de expresión y ha negado que se haya tratado de una batalla estéril. «Si algo me preocupa es mantener el prestigio de la institución de la Presidencia de la Generalitat y defender la libertades fundamentales ayuda al prestigio de esta institución», ha mantenido. Torra, que esta tarde viaja Portugal, donde impartirá una conferencia sobre el 'procés', ha marcado perfil propio: «Yo mando, soy el presidente».

Mientras, se ha abonado a la estrategia electoralista del Gobierno, que se materializa con los «viernes sociales», y ha apuntado que el Govern hará lo mismo impulsando medidas sociales en los «martes sociales».