Ciudadanos fracasa en su intento de desbancar a Torra con una moción de censura

Miquel Iceta pasa junto a Quim Torra durante el debate. / Efe

La formación naranja regala una victoria al presidente de la Generalitat en su intento de desgastar a Pedro Sánchez

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, calificó este lunes de «histórica» la moción de censura «por la convivencia» que su partido impulsó en la Cámara catalana contra Quim Torra. Pero la votación se saldó con una clara derrota para Lorena Roldán, candidata de Ciudadanos a la presidencia de la Generalitat, que perdió la cuarta moción de censura debatida en Cataluña desde la recuperación de la democracia. Roldán, sustituta de Inés Arrimadas como jefa de la oposición, obtuvo los votos de Ciudadanos y los del PP, en torno a un tercio de los escaños de la Cámara catalana. El PSC se abstuvo, mientras que Catalunya en Comú Podem votó en contra, junto a las fuerzas independentistas (JxCat, ERC y la CUP).

Casi dos años después de imponerse como la primera fuerza en votos y en escaños de Cataluña, Ciudadanos regaló este lunes una victoria parlamentaria a Quim Torra, quien días antes de liderar la respuesta independentista a la sentencia del 'procés' y días antes de sentarse en el banquillo de los acusados en el juicio por los lazos del que podría ser inhabilitado, salió reforzado de una moción en la que obtuvo el apoyo de 76 de los 135 diputados del Parlament, más que la mayoría absoluta que tienen los secesionistas.

Lorena Roldán unió este lunes su nombre como candidata a la presidencia de la Generalitat en una moción de censura a Josep Benet (PSUC), Pasqual Maragall (PSC) y Josep Piqué (PP). Ninguno de ellos pudo ganar la moción. En el caso de Ciudadanos, su censura contra Torra llegó algo tarde, ya que hace un año, cuando los diputados secesionistas procesados fueron suspendidos y JxCat se negó a sustituirlos, el independentismo perdió la mayoría absoluta. Arrimadas, que había ganado las elecciones, pudo tener alguna opción en ese momento, en una especie de pacto como el que permitió a Ada Colau retener la alcaldía de Barcelona, pero no lo contempló.

A escasos días para que arranque la campaña electoral de las generales del 10-N, Ciudadanos impulsó este lunes un debate en la Cámara catalana de marcado acento electoral. Y ahí sí Ciudadanos logró su objetivo, escenificado con la presencia de Albert Rivera e Inés Arrimadas en la tribuna de invitados de la Cámara catalana. Por un lado, Cs se presentó como el adalid de la defensa de la convivencia y como el partido que más empeño pone en la lucha para frenar el «golpe separatista», según las palabras de Lorena Roldán. La formación naranja, fuertemente castigada en las encuestas, aprovechó el debate para cargar contra los socialistas y convirtió el debate en en un acto de campaña contra el PSC y el PSOE, por su decisión de no apoyar la moción. Roldán acusó al PSC de ser «cómplice» de los independentistas, y a estos les atribuyó que «amparen», «aplaudan» y «legitimen» a los terroristas. El pleno en que la bancada independentista, con Quim Torra a la cabeza, aplaudió y profirió gritos de «libertad, libertad» a favor de los CDR detenidos y encarcelados acusados de terrorismo supuso un antes y un después que justifica la moción, según Cs.

La formación naranja defendió el intento de desbancar al presidente de la Generalitat porque «alienta, induce y apoya la violencia de los comandos separatistas». «Esta es una moción por la convivencia», apuntó. Roldán presentó la moción como una «obligación moral», «urgente», para apartar a quien jalea a los presuntos terroristas y para intentar construir una Cataluña sin 'procés'. «Señor Torra, no le censuramos por separatista, le censuramos porque lleva a Cataluña al abismo y no es capaz de poner la convivencia por encima de la ideología», dijo Roldán.

Cs solo logra el apoyo del PP; el PSC se abstiene y ERC, JxCat, los comunes y la CUP votan en contra

En el debate, convertido en un anticipo de la campaña electoral, Roldán mantuvo un encendido mano a mano con Miquel Iceta. El líder del PSC, que avisó al presidente de la Generalitat con un nuevo 155, señaló que no está dispuesto a apoyar una operación destinada al fracaso. «No participaremos en una maniobra electoral, aunque hay motivos para censurar a Torra», dijo. Iceta reprochó a Ciudadanos que planteara la moción casi tanto contra el PSC que contra Torra. El PP, que también cargó contra el PSC, consideró «urgente» el restablecimiento del orden por parte de un gobierno que cumpla y haga cumplir la ley. Los comunes acusaron a Cs de convertirse en un «peligro público» y de practicar el «discurso del odio». ERC también cargó contra los socialistas pero avisó a Roldán: «Usted nunca será presidenta de la Generalitat». JxCat, por su parte, instó a los naranjas a no usar el Parlament para sus batallas de política española. «Basta ya de equipararnos con el terrorismo», remató.

El PP pide a Sánchez que impugne ya las resoluciones

Pablo Casado ha avanzado que si el Gobierno no impugna esta semana las últimas resoluciones del Parlamento de Cataluña, serán los diputados del PP quienes recurran los textos ante el Constitucional. El Ejecutivo se reafirmó el viernes en su intención de acudir a la vía judicial para impugnar las decisiones de la Cámara catalana, que abogó, entre otras cuestiones, por la salida de la Guardia Civil del territorio y reivindicó la legitimidad de la desobediencia civil e institucional. Las resoluciones ya están, además, publicadas desde la semana pasada en el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña.