Torra da cuatro días a Buch para hacer rodar cabezas en los Mossos tras las actuaciones de Girona y Terrassa

Imagen del enfrentamiento de ayer en Girona. / Foto: Afp | Vídeo: Atlas

El consejero de Interior, en la cuerda floja, anuncia mano dura contra los agentes que no siguieron el protocolo

CRISTIAN REINOBarcelona

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha instado esta mañana desde Eslovenia a su consejero de Interior, Miquel Buch, a que depure responsabilidades en el organigrama de la Consejería de Interior y haga cambios en los Mossos antes del martes que viene, después de la actuación de los antidisturbios ayer en Terrassa y Girona, en que se produjeron decenas de heridos, entre ellos la diputada de la CUP, María Sirvent, que recibió el impacto de un proyectil de foam en la mano cuando estaba atendiendo a una herida en el suelo. El president ha asegurado que si el martes no se han producido los cambios en Interior será él mismo el que tome las decisiones.

Ultimátum en toda regla al consejero de Interior, que está en la cuerda floja, por la advertencia del presidente y después de que hayan reclamado en las últimas horas su dimisión tanto la CUP como la ANC por las actuaciones de los Mossos en Girona y Terrassa. «Me sabe mal que la ANC pida mi dimisión», ha afirmado Buch, pero esta circunstancia «forma parte del cargo», ha dicho. En cualquier caso, ha señalado que su confianza depende del presidente de la Generalitat, que esta mañana le ha pedido que haga rodar cabezas en la cúpula policial, lo que barrunta un duro enfrentamiento entre los mandos policiales y los responsables políticos, pues la marejada ya viene de lejos. Buch ha responsabilizado de lo ocurrido a los grupos antifascistas «radicales» que quisieron «atacar de manera violenta» a la Policía, por lo que los Mossos tuvieron que emplear la fuerza para evitar la confrontación entre los manifestantes secesionistas y los partidarios de Vox.

El consejero ha reconocido en Rac-1 y en Catalunya Ràdio errores en las intervenciones policiales de ayer, que ha justificado para evitar males mayores como sería a su juicio que dos manifestaciones de signo contrario acabaran chocando provocando un enfrentamiento violento. Buch ha dicho que ayer vio cosas que no le gustaron. «Algunos no siguieron el protocolo». «No me temblará el pulso si se demuestra que alguno se ha extralimitado» en el uso de la fuerza, ha rematado.

Más información

 

Fotos