Rajoy desvela que avisó «hasta la saciedad» a Puigdemont antes de la aplicación del 155

El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, declara en el jucio del 'procés' / Reuters

Declara que habló con Urkullu y Ortuzar para reconducir la deriva ilegal del Govern y por vez primera lamenta las imágenes del 1-O

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

El juicio del 'procés' secesionista en Cataluña que se celebra el Tribunal Supremo entró este miércoles en una nueva fase. No solo procesal, con la presencia de los primeros testigos en la vista oral, sino también simbólica, con la sensación de que ahora sí está en debate el futuro carcelario de los 12 procesados. Un escenario en el que la Fiscalía va a poner todo su empeño en concretar que hubo un delito contra el orden constitucional (rebelión) y otro de malversación de dinero público, en la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.

En este nuevo contexto del juicio, la testifical de Mariano Rajoy ofreció algunos claros sobre el objeto de los hechos que se están enjuiciando El expresidente del Gobierno declaró durante una hora y cuarenta minutos y se mostró muy didáctico a la hora de explicar el devenir de los acontecimientos políticos durante el 'procés'. Desde su atalaya del Palacio de la Moncloa, destacó la paciencia que tuvo su ejecutivo con la deriva ilegal del Govern de Carles Puigdemont.

Fueron dos meses, septiembre a noviembre de 2017, que comenzaron con la tramitación de las llamadas «leyes de desconexión» en el Parlament y concluyó con la aplicación del artículo 155 de la Constitución, después de la aprobación de la declaración de la república catalana en la Cámara autonómica.

Rajoy recordó al tribunal cómo gestionó esos críticos momentos. La «primera vez» que un presidente decidía intervenir una autonomía con el 155. «Fuimos muy prudentes. Avisamos hasta la saciedad (al Govern) de que por ese camino no íbamos a ninguna parte. Y lo peor de este asunto es que ellos sabían las consecuencias (políticas y judiciales) que tendría actuar de esta manera», aseguró.

El expresidente del Partido Popular incidió en la «paciencia» que tuvo hasta la intervención de Cataluña. Explicó que «ocurrieron muchas cosas» en poco tiempo y que intentó «dar la posibilidad de rectificar». Sin embargo, añadió, «era evidente que cuando se produce la declaración unilateral de independencia (DUI), el 27 de octubre de 2017, y el presidente (Carles Puigdemont) se niega a rectificar no cabía otra que aplicar el 155».

Rajoy desveló en ese punto del interrogatorio las dificultades que se encontró para hacer recapacitar al Govern. «En las últimas fechas era muy difícil hablar con Puigdemont. Por so hubo mucha gentes que quisieron hablar conmigo. Escuché a todos», dijo sobre los supuestos mediadores para evitar la DUI e ir a elecciones, entre los que se encontrarían el lehendakari Iñigo Urkullu o el presidente del PNV Andoni Ortuzar, al que identificó por primera vez. «A todos ellos le dijo lo mismo: que no se iba a negociar una consulta ilegal que pretendiera liquidar la soberanía nacional».

Antes del episodio de la declaración secesionista en el Parlament, Rajoy recordó al tribunal que ya le dejó claro a Puigdemont de que «no se iba a saltar la Constitución». También se lo advirtió a su antecesor Artur Mas. «Si quiere un referéndum vayan al Parlamento y propongan la reforma de la Constitución para que la consulta tenga un carácter vinculante», propuso. «El conjunto del pueblo español es el único competente para modificar la soberanía nacional», apreció.

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