Podemos consuma su escisión con la renuncia de Errejón a su acta de diputado

Íñigo Errejón explica los motivos de su renuncia como diputado. / Atlas

El exnúmero dos afirma que seguirá siendo militante de Podemos pese que la dirección nacional lo coloca ya fuera de la formación

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

El cofundador y todopoderoso secretario político durante los tres primeros años de vida de Podemos tira la toalla. Íñigo Errejón ha anunciado este lunes que entregará su acta de diputado, tal y como le venía exigiendo la directiva nacional de la formación morada desde que el pasado jueves anunció su alianza con Manuela Carmena para aspirar a la Presidencia de la Comunidad de Madrid bajo la marca Más Madrid.

Errejón ha asegurado que ha tomado la decisión tras meditarla con tranquilidad. También que desde que telefoneó a Pablo Iglesias el jueves para anunciarle el pacto con la alcaldesa de la capital no ha hablado con nadie de la Ejecutiva. Y es que los pocos puentes que quedaban en pie están ahora totalmente rotos, como señaló la pasada semana Irene Montero.

Los mensajes para que dimitiera han sido muy claros en los últimos días. «Lo hemos dicho todos», señalaban esta mañana los coportavoces Pablo Echenique y Noelia Vera durante su comparecencia semanal tras la reunión del Consejo Ciudadano. La dirección había renunciado a abrir un expediente de expulsión, como sí ha hecho con los ediles de Podemos en Madrid que de la misma forma han escogido la lista de Carmena. No obstante, se ha presionado hasta la saciedad para que el exnúmero dos de la formación dimitiera de sus cargos de 'motu proprio'. Y es lo que finalmente ha sucedido.

LAS FRASES

«He oído a dirigentes de peso hacer afirmaciones gruesas sobre que tengo que entregar mi acta»
«No podría dejar Podemos ni aunque quisiera. Lo he fundado y lo llevo tatuado en la piel»

Errejón ha justificado que con este paso evita mayor desgaste a su hasta ahora partido y a las opciones de la izquierda de conquistar la Comunidad de Madrid después de más de dos décadas de mayorías absolutas del PP. Ha señalado además que el no se va de Podemos y que será a partir de ahora un militante más. «Lo llevo en el ADN», ha dicho. Pero, en la práctica, está fuera de la formación morada, tal y como le han repetido a lo largo de los últimos días sus antiguos compañeros de filas. La traición que sienten Iglesias y los suyos hacen inviable cualquier tipo de reconciliación.

A pesar de ello, Errejón ha tendido la mano hoy para confeccionar una candidatura conjunta. Eso sí, con él como único líder y sin cortapisas de ningún tipo por parte de los 'pablistas' que han intentado a lo largo de los últimos meses condicionar el orden de la plancha electoral. La última ocasión fue para colocar a la dirigente de IU Sol Sánchez como número dos de la lista autonómica, algo que el exsecretario político rechazó al contar para ese puesto con Clara Serra, portavoz de Podemos en la Asamblea madrileña y una de sus más estrechas colaboradores. Precisamente será Sol Sánchez la que entre ahora en el Congreso para sustituir a Errejón.

Situación insostenible

La posición del exnúmero dos dentro de Podemos era ya insostenible. «Tendrá que decidirlo él, nosotros ya hemos señalado lo que haríamos», había dicho Noelia Vera apenas dos horas antes de que se hiciera efectiva la dimisión. La dirigente podemista destacó que la militancia apostaba por la marcha de su antiguo secretario político. El argumento sigue la misma línea que la carta hecha pública por Pablo Iglesias el pasado jueves, cuando acusó a quien fue su mano derecha de haber mentido a las bases a al pactar en secreto su alianza con Manuela Carmena y romper el clamor por la unidad que se exigió tras la asamblea de Vistalegre II.

La presión para la renuncia ha llegado a resultar ofensiva para el ya exdirigente podemista. Lo fue cuando Pablo Echenique insinuó que no entregaba a su acta en el Congreso para asegurarse un sueldo de aquí a las elecciones de mayo, una afirmación que causó hondo malestar tanto al candidato autonómico como a su equipo más cercano.

Rafa Mayoral, uno de los hombres fuertes del partido y dirigente de la máxima confianza de Iglesias, también había pedido este lunes la salida de Errejón. «No es una cuestión administrativa, es una cuestión política y de responsabilidad. Cuando alguien toma una decisión tiene que asumir las consecuencias y operar de esa forma, actuar sin que nadie tenga que decírtelo. Somos ya todos mayorcitos», ha destacado en declaraciones a la cadena Ser.

Negociación

Los portavoces de Podemos han tratado de dirigir su intervención de esta mañana a «las cosas de comer», como se refieren desde la formación morada a las políticas sociales. Pero la espantada del exnúmero dos a Más Madrid ha centrado el interés de su comparecencia semanal. Les guste o no, las continuas crisis internas copan a diario la actualidad del partido.

Ni Vera ni Echenique han logrado explicar cómo piensan cuadrar el círculo en Madrid. Y esto pasa por lograr un acuerdo con Carmena para concurrir juntos a las municipales y a la vez presentar un candidato a la presidencia regional que compita con el mismo partido con el que van de la mano en el Ayuntamiento de la capital.

Sobre el futuro de la candidatura en la Comunidad de Madrid, la dirección nacional ha dejado el proceso en manos de la organización territorial, que comanda el 'pablista' Ramón Espinar, quien es además uno de los posibles aspirantes a encabezar la lista.

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