La oposición reprocha a Sánchez su incapacidad para pactar

Pablo Casado(i) y Albert Rivera (c) y Santiago Abascal (d) durante sus respectivas intervenciones en la tercera sesión de investidura./Virginia Carrasco
Pablo Casado(i) y Albert Rivera (c) y Santiago Abascal (d) durante sus respectivas intervenciones en la tercera sesión de investidura. / Virginia Carrasco

Casado le niega la abstención porque «es un peligro para España» y Rivera porque «su banda» ha tratado al país como «su botín»

ALFONSO TORICESmadrid

Los principales partidos de la oposición, PP, Ciudadanos y Vox, han coincidido este jueves en asegurar que España está de nuevo en una fase de bloqueo político, sin Gobierno real y posiblemente abocada a unas nuevas elecciones generales por la «inconsistencia» de Pedro Sánchez y su «incapacidad» para alcanzar un acuerdo con otras fuerzas que le llevasen para cuatro años a la Moncloa.

Le recordaron que la noche del 28-A logró el apoyo de 123 escaños y que este jueves, tres meses después, se marcha del Congreso con 124 votos, los que tenía y el del parlamentario cántabro del PRC. «Gran fracaso», «espectáculo vergonzoso», «todo para nada», «pérdida de tiempo para todos los españoles», señalaron Albert Rivera y Santiago Abascal. «Hemos vivido una de las páginas más humillantes de la historia de la democracia española» y «todo es responsabilidad exclusiva suya», resumió con dureza Pablo Casado.

El portavoz del PP indicó que el problema del candidato es que el PSOE y sus socios independentistas y de Podemos «son incapaces de pactar para construir», porque solo son capaces de hacerlo «para destruir, como se demostró en la moción de censura», para «destruir la monarquía, para justificar lo que pasa en Venezuela, para caminar con los que apoyan a ETA», y para poner en peligro la unidad de España.

Por eso le dijo que no puede contar con su abstención para llegar a la Moncloa, porque «su Gobierno sería una amenaza para España», porque le subiría 6.000 millones de impuestos a la clase media y porque le quitaría la capacidad de elección de colegio a los padres. «Usted pedía un cheque en blanco y no se lo podemos aceptar», señaló. «No puede seguir jugando a la ruleta rusa con nuestro futuro y pretender que nosotros pongamos la bala», zanjó.

Albert Rivera retomó su discurso el lunes de la «banda» y el «plan Sánchez». Indicó que los españoles «no se merecen un presidente como usted», «que no se preocupa por las políticas y solo regatea por sillones» y que «ha fracaso por su incapacidad» para alcanzar un acuerdo de gobierno. Su banda, en referencia a Quim Torra, Arnaldo Otegui y Pablo Iglesias, denunció, «ha tratado a España como un botín que repartirse», porque «el 'plan Sánchez era esto, llegar al final y repartirse el botín, pero han fracasado».

El líder de Ciudadanos, como antes hiciese Casado, también aseguró que ni se planteó dar a Sánchez la abstención que le pedía para salir investido porque, indicó, «su modelo de gobierno es hacer concesiones y dar prebendas a nacionalistas e independentistas y realizar agravios a todos los españoles». Sin embargo, y ya con un discurso claramente preelectoral, le dijo a los españoles que «no se preocupasen» porque «hay esperanza», porque Ciudadanos va a defender un proyecto de país «para la gente moderada y liberal», sin sectarismo«.

Abascal llevó de nuevo a la tribuna un discurso radical en el que tildó a Sánchez de «marioneta» de «chavistas» de Podemos, los «separatistas» y «golpistas» catalanes y vascos, y de los amigos de los terroristas de Bildu para «romper el Estado» y «blanquear la historia criminal de ETA», para colocarse al frente de un Gobierno «contra España». Prometió una oposición «sin cuartel» y les dijo que «ni venceréis, ni convenceréis», porque «en medio de vuestras traiciones y sus intereses espureos, España prevalecerá».