El matrimonio Zaplana realizó donaciones millonarias a sus hijas

El exministro, Eduardo Zaplana. /Efe
El exministro, Eduardo Zaplana. / Efe

Las herederas se hicieron con pisos y coches de alta gama gracias al presunto desvío del patrimonio oculto del expresidente valenciano

ARTURO CERVELLERAValencia

La familia de Zaplana se habría beneficiado de forma indirecta de la presunta trama delictiva que habría creado el expresidente Eduardo Zaplana. Sus dos hijas, sin que se haya probado que formaron parte del presunto entramado delictivo, habrían sido las destinatarias de diferentes donaciones millonarias que tanto el exministro como su mujer, Rosa Barceló, realizaron en diferentes ejercicios y que les permitieron adquirir productos de lujo por encima de sus posibilidades.

La falta de capacidad económica de su hija Rosa no le impidió hacerse con un Porsche valorado en 100.000 euros, que fue vendido a su propia madre por la mitad del desembolso inicial. La Agencia Tributaria constata que cuando Rosa adquirió el vehículo no contaba con capacidad económica para hacer frente a este gasto por lo que habrían hecho falta fondos provenientes de terceras personas para explicar por qué pudieron ser sufragados estos gastos. Además, se remarca que sus rendimientos de trabajo fueron de apenas 15.000 euros en 2011 pero eso no impidió que unos pocos meses después adquiriese una vivienda en Madrid.

La otra hija del matrimonio, María, también compró un piso en la capital y, al igual que su hermana, un vehículo de alta gama, en este caso un Range Rover de casi 68.000 euros. Una vez más los investigadores no pudieron encontrar unos fondos suficientes que pudiesen hacer frente a estos. De hecho, no constan ingresos «procedentes de rendimientos del trabajo y de actividades económicas hasta el año 2012, fecha en la que empezó a trabajar en el ministerio de Industria, por lo que se infiere que el pago de este vehículo lo podría haber efectuado un tercero» según los propios investigadores.

El informe elaborado por el grupo de delitos contra la administración de la Unidad Central Operativa (UCO) verifica así diferentes donaciones entre las que destaca una de 340.000 euros a María en el año 2009, otra de 280.000 en octubre de 2016 a Rosa y una última de algo más de 300.000 a esta última un año después. Algo más de 920.000 euros en total. Rosa ya contaba desde 2011 con medio millón de euros en sus cuentas bancarias por lo que tampoco se podría descartar que hubieran habido otras transferencia de fondos que habrían tenido lugar con anterioridad.

Los investigadores también destacan la relación existente entre María y Joaquín Barceló, exdirector del Centro de Desarrollo Turístico de Benidorm y uno de los presuntos testaferros. Los investigadores señalan que llama la atención que María, unos pocos días antes de la compra del coche, «se adeude un cheque bancario por importe de 100.000 euros en una de las cuentas bancarias de titularidad de Joaquín Barceló».

La UCO señala que Rosa Barceló, mujer del expresidente e investigada en el marco de la 'operación Erial', tendría un papel relevante tal y como se apuntó en los primeros informes. Barceló habría sido una pieza relevante en una trama en la que habría movido fondos desde la mercantil Costera del Glorio SL, en el epicentro de la trama, «en aparente beneficio de Zaplana y de ella misma», según los investigadores. Una parte significativa de estos fondos habría ido a parar a sus colaboradores pero otra habría terminado en manos de las herederas a través de las donaciones.