Navarra Suma y EH Bildu votan 'no' y retrasan 24 horas la investidura de María Chivite

María Chivite. / Efe

Navarra Suma, la coalición entre UPN, PP y Ciudadanos, acusa a la candidata de entregar la comunidad foral a la izquierda abertzale

A. I. Y I. O.

La primera jornada del debate de investidura de la socialista María Chivite en Navarra evidenció la profunda polarización política en la comunidad foral, donde la candidata del PSN será elegida este viernes presidenta gracias a una alianza con la izquierda y la abstención de EH Bildu. Navarra Suma y EH Bildu voteron 'no' y retrasaron 24 horas la investidura.

El pleno del Parlamento foral ha rechazado su investidura con 23 votos a favor de PSN (11), Geroa Bai (9), Podemos (2) e Izquierda-Ezkerra (1) y 27 noes de Navarra Suma (20) y EH Bildu (7. Tras no lograr superar la votación de este jueves, Chivite será elegida este viernes presidenta de Navarra por mayoría simple gracias a la abstención prevista de cinco de los siete diputados de Bildu.

Durante su intervención en el Parlamento regional, Chivite advirtió contra quienes utilizan la pluralidad y la diversidad de Navarra como arma arrojadiza y puso en valor el acuerdo de gobernabilidad alcanzado por el PSN, Geroa Bai, Podemos y Ezkerra como una demostración palpable de que es posible llegar a consensos entre diferentes si hay un objetivo común y la lealtad está por encima de las discrepancias. En medio de una enorme expectación y con un lenguaje muy calculado, alejado de la crispación que ha presidido el debate público sobre la comunidad foral en las últimas semanas, lanzó este aviso como réplica a los partidos -en especial Navarra Suma, coalición formada por UPN, PP y Ciudadanos- que han cuestionado la idoneidad y también la eventual supervivencia de la alianza entre formaciones de izquierda y abertzales. «Hemos llegado a un pacto fuerzas de izquierdas y nacionalistas, algo que no es nuevo y que ha funcionado en otros lugares», subrayó Chivite.

Una infamia

La candidata socialista evitó en todo momento transmitir la imagen de un Parlamento dividido y polarizado en dos bloques a priori irreconciliables, pero sus esfuerzos en el hemiciclo cayeron por su propio peso con las contundentes valoraciones de los dirigentes nacionales de los partidos. Una de ellos fue la nueva portavoz del PP en el Congreso. Cayetana Álvarez de Toledo acusó al presidente del Gobierno de «anexionar Navarra a la indignidad de su proyecto». «Sánchez -añadió- llegó al poder con la abstención de Bildu y hoy consuma la traición al consenso moral español». También se desplazó a Pamplona la recién designada portavoz de Ciudadanos, Lorena Roldán. La dirigente liberal aseguró que «entregar Navarra a Bildu es la madre de todas las infamias».