El PSOE se reafirma en sus preferencias hacia Ciudadanos para pactar tras el 28-A

El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, durante la rueda de prensa sobre actualidad política./Foto: EFE / Vídeo: Atlas
El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, durante la rueda de prensa sobre actualidad política. / Foto: EFE / Vídeo: Atlas

Rivera mantiene su veto e insiste en que «echar a Sánchez es cuestión de Estado»

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

A menos de un mes de las elecciones generales, las posibles sumas que arrojen los resultados en las urnas distraen el debate político. Las encuestas van dando cada vez más crédito matemático a la posibilidad de que PSOE y Ciudadanos sumen una mayoría para gobernar o bien para reeditar un 'gobierno Frankenstein' con Pedro Sánchez en la Moncloa con el respaldo de Podemos, nacionalistas y soberanistas. Una reedición de la mayoría de la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy del Ejecutivo. Pero en Ferraz no contemplan, al menos por ahora, sentarse a negociar con los independentistas para la investidura de Sánchez tras el 28 de abril. Ya lo descartó el propio líder socialista este fin de semana al decir que no tropezarían dos veces en la misma piedra. Los socialistas prefieren que sean los liberales quienes les respalden llegado el momento para evitar los «apoyos espurios» de Esquerra y el PDeCAT. «Para recibir apoyos, prefiero los que no cuestionan la unidad de España», zanjó este lunes el secretario de Organización, José Luis Ábalos.

La dirección del PSOE trata así de neutralizar el patinazo de Miquel Iceta, que en una entrevista en el diario Berria contempló la posibilidad de que se celebre un referéndum en Cataluña. El primer secretario del PSC aseguró que si el 65% de una sociedad quiere la independencia «la democracia debería facilitarla». Unas afirmaciones que provocaron un enorme revuelo en las filas socialistas y que sirvieron a PP y Ciudadanos como munición para arremeter contra Sánchez. «Jamás nos hemos planteado ese escenario», señaló este lunes Ábalos, que recordó que la autodeterminación de Cataluña es una línea roja para su partido como quedó de manifiesto tras romper el diálogo con la Generalitat que forzó el adelanto electoral.

El ministro de Fomento ya dejó caer hace unos días en 'El Español' que preferíría el apoyo de la formación liberal al de los secesionistas. Este lunes se reafirmó en buscar ese respaldo con los de Albert Rivera, en su opinión «de sentido común», pese a que Adriana Lastra evitase hablar la semana pasada de un pacto con Ciudadanos y tomase distancias con él. La vicesecretaria general indicó que el PSOE pondrá «encima de la mesa nuestro programa electoral para que los 350 diputados decidan qué es lo que quieren», sin más cordón sanitario que el de Vox y dejando claro que no excluyen llegar a acuerdos con ninguna formación. Para Ábalos, recibir un apoyo en una investidura no presupone ningún pacto y ninguna coalición.

El veto naranja

Pero está por ver que Rivera esté dispuesto a levantar su veto sobre el PSOE y, sobre todo, que su respaldo pueda ser suficiente. El 18 de febrero, tres días después de que Sánchez anunciara la convocatoria electoral, el comité ejecutivo de Ciudadanos aprobó por unanimidad descartar los acuerdos con los socialistas tras los comicios. El pasado martes, el líder de los liberales apuntaló esa decisión con una oferta al PP para formar un gobierno de coalición presidido por el más votado. Una reacción «histérica» a ojos de los socialistas, que responde al «miedo» de Rivera y su círculo «a perder votos por la derecha», de ahí que prefiera «renunciar al centro». Este lunes volvió tender la mano a Pablo Casado para enviar a Sánchez a la oposición. «Es una cuestión de Estado», insistió en una entrevista en Antena 3.

Rivera se confesó «harto» de que Quim Torra o Carles Puigdemont «decidan qué hace el Gobierno» y no ve más salida que PP y Ciudadanos aunen fuerzas tras el 28-A y formen un Ejecutivo de coalición, que ambos partidos ven con buenos ojos, pero en el que discrepan sobre su piloto. Un propuesta de «matrimonio» que para los socialistas responde al «miedo» de la cúpula naranja «a perder votos por la derecha».

Pese a haber cerrado la puerta a los independentistas, el PSOE no excluye a Podemos de los futuros pactos. El secretario de Organización reconoció que en la entrevista inclinó la balanza hacia Ciudadanos porque no se incluía en las opciones de la pregunta a los de Pablo Iglesias. Aún así, Ábalos remarcó que el PSOE aspira a tener un Gobierno «monocolor, sin chantajes ni presiones».

ERC no pone líneas rojas para apoyar la elección de Sánchez

Ni cheques en blanco ni líneas rojas. Así afrontará Esquerra una hipotética negociación de investidura con Pedro Sánchez. ERC, que según las encuestas podría superar sus nueve escaños actuales, abrió este lunes la puerta a apoyar un Gobierno liderado por el PSOE. Pide que para llegar a un pacto con los socialistas se abra un diálogo sobre la autodeterminación y sobre el fin de la represión. Pero los republicanos no pondrán «ninguna línea roja de entrada».

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