Un empresario declara que dio en mano a Villarejo 850.000 euros por un informe

José Manuel Villarejo. /EFE
José Manuel Villarejo. / EFE

Francisco Menéndez dijo que hizo cuatro entregas en un restaurante de Madrid en 2012 por un trabajo de Guinea «seguramente basado en mentiras»

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Casa Piluca es un restaurante castizo ubicado frente al Jardín de las Vistillas, entre la iglesia de San Francisco el Grande y la catedral de La Almudena, en el barrio de La Latina de Madrid. El establecimiento es popular porque conserva una identidad tradicional y se comen unos de los mejores huevos rotos de la ciudad.

En uno de sus dos salones se produjeron en 2012, presuntamente, varios trasvases de dinero al comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión preventiva desde noviembre de 2017 acusado de liderar una organización criminal en la llamada 'operación Tándem'. Así lo declaró a los investigadores el empresario Francisco Menéndez, querellado en la causa que se sigue en un juzgado de la Audiencia Nacional.

Menéndez, administrador de la mercantil Framen Consultores y Asesores S. L., afirmó que hizo una docena de pagos por unos supuestos servicios parapoliciales relacionados con las cuitas internas de la familia de Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial. La razón era el lucha por el control de la empresa nacional del petróleo. El compareciente detalló que abonó en efectivo 1,5 millones de euros al excomisario de la Policía Nacional y a su socio, el abogado Rafael Redondo, también investigado, entre marzo y diciembre de 2012.

Al menos cuatro de esas entregas, de 850.000 euros en total, se hicieron en mano a Villarejo en el restaurante Casa Piluca, según declaró y documentó Menéndez a los fiscales del caso el 6 de octubre de 2017, casi un mes antes de que estallara la operación judicial y fueran detenidos los implicados. Aquel interrogatorio en la sede de Anticorrupción puso los cimientos de la 'operación Tándem'. Una causa que, un año y medio después, tiene más de una decenas de piezas separadas abiertas relativas a los diferentes trabajos de «inteligencia» que presuntamente realizó el agente cuando estaba en activo. «Simultaneando así su doble condición de policía y detective privado», según los fiscales.

En el caso que nos ocupa, el llamado «proyecto King», Menéndez contó que Villarejo y su socio le habrían pedido 5,5 millones de euros por el encargo. Un dinero que se encontraría en una cuenta suiza a nombre de la sociedad Boway Holdings LTD, gestionada por el empresario pero «bajo las instrucciones» de sus adinerados clientes guineanos.

El empresario, no obstante, negó que el dinero viniera de sobornos u otras actividades ilícitas. Pese a ello, los fiscales aseguran que la investigación ha revelado que Framen, la mercantil administrada por éste, recibió más de 21 millones de euros entre 2011 y 2012 de personas residentes en Guinea «por servicios facturados que se consideran irreales». Por lo tanto, ¿fue el «proyecto King» de Villarejo un trabajo tapadera para una operación de blanqueo de capitales? Así lo dejó entrever Menéndez a los representantes de Anticorrupción, según recoge el sumario.

Éste reconoció que el documento «seguramente está basado en mentiras» y es un «informe parapeto» y relató las indicaciones dadas por el socio de Villarejo para realizar transferencias por 1,6 millones desde Suiza hasta Panamá y Uruguay, a nombre de sociedades del excomisario.

Según las referencias dadas a los fiscales, que están a la espera de ser confirmadas por dos comisiones rogatorias formuladas por el juez Manuel García-Castellón, las sociedades receptoras en Panamá habrían sido Participaciones Marvila SA (registrada en 2006) y Stanstead Advisors Corp (constituida en 2012), y en Uruguay a Financiera Uruplán (registrada en 1989). Las transferencias se apuntaron entre febrero y julio de 2012, coincidiendo con el otro montante de 1,5 millones que presuntamente se entregó en efectivo a Villarejo y a su socio.

En 2014, recogen los pesquisas de los fiscales, retornaron a España parte de los fondos transferidos a Panamá y Uruguay. En concreto, 774.000 euros fueron a parar a la cuenta de Ibercaja de la mercantil Cenyt Consultoría Organizacional SL, cuyo titular es Villarejo, y 441.000 euros a la misma empresa desde Uruguay. ¿Cuál fue el destino de ese dinero? «La adquisición de activos patrimoniales en España», según la investigación. «Una compleja operativa» para comprar las participaciones de la sociedad Gestión Andaluza de Servicios Hospitalarios por un millón de euros. Para ello usaron una empresa pantalla creada un mes antes.