El Rey ve «indispensable» el respeto a las resoluciones judiciales para la democracia

Entrega de despachos a la LXVIII promoción de la carrera judicial. / EP

Felipe VI asiste en Madrid a la entrega de despachos de 63 nuevos jueces entre críticas por no celebrarse en Barcelona, sede la de Escuela Judicial

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Dos días después de recordar en la Pascua Militar que la bandera es «de todos», símbolo de «unidad» y pluralismo en un momento político ciertamente convulso, el Rey ha presidido este martes su segundo acto oficial del año en la sede de la Real Academia Española (RAE), donde se han entregado los despachos a los 63 nuevos jueces -40 mujeres y 23 hombres- que se incorporan a la Carrera Judicial.

Dentro de este mensaje conciliador, Felipe VI ha ensalzado los «valores constitucionales» de la sociedad española, su «pluralismo político», que han forjado una Nación «valorada y reconocida en el mundo por la calidad de su democracia, por la solidaridad de sus gentes y por la riqueza y la variedad de su cultura», ha señalado.

En pleno contexto del inminente juicio del 'procés' catalán, que comenzará a finales de enero en el Tribunal Supremo contra 12 procesados por delitos de rebelión y malversación de caudales públicos, el Monarca se ha referido en el acto a la importancia del Poder Judicial en el «entramado institucional» del Estado.

«La función de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, atribuida en exclusiva a un poder de Estado independiente y plenamente separado de los demás poderes, así como el respeto a las resoluciones dictadas por los órganos judiciales, son condiciones indispensables en cualquier democracia que se precie de serlo», ha asegurado.

«Decepcionante y un grave error»

El acto de entrega de despachos ha estado envuelto en cierta polémica. La razón es que la sede de la Escuela Judicial se encuentra en Barcelona, ciudad donde se suele celebrar este acto cada año. Pero en esta ocasión, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha decidido trasladar los fastos a Madrid, a la sede de la RAE.

La razón oficial ha sido la coincidencia con la celebración del 40 aniversario de la Constitución y la «estrecha relación» del órgano de gobierno de los jueces y la Real Academia Española. Pero desde Cataluña no ha sentado demasiado bien. Tanto la juez decana de Barcelona, Mercè Caso, como la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) han considerado «decepcionante» y un «grave error» este cambio de sede.

Más si cabe en un momento en el que existe bastante presión social contra algunos jueces y magistrados catalanes a causa del 'procés' -así lo ha manifestado el CGPJ- y la urgente necesidad de normalizar cuanto antes la situación política. Fuentes judiciales admitían que este traslado se haya pensado, quizá, para proteger la imagen del jefe del Estado tras sus últimas presencias en Cataluña, que han tenido mucha respuesta crítica en la calle.

Más información

 

Fotos