Colau rompe a llorar y admite que estuvo a punto de abandonar

Ada Colau, emocionada, rompe a llorar. / Europa Press

La alcaldesa de Barcelona, que anuncia que será su último ejercicio en el cargo, afirma que Manuel Valls no condicionará su mandato

CRISTIAN REINOBarcelona

La presión acumulada durante estas dos últimas semanas ha provocado que esta martes la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, haya roto a llorar en directo en un programa radiofónico. Literalmente, se ha venido abajo. La tensión provocada por la investidura y las dudas sobre si tenía que aceptar o no los votos de Manuel Valls le llevaron a plantearse tirar la toalla. Aun así, cree que ha actuado de manera correcta.

«Hice lo que tenía que hacer, y mi partido, también», ha asegurado en Rac-1. Colau se ha emocionado cuando le han preguntado si estos últimos días ha pensado abandonar. «Claro, tengo dos hijos», ha señalado entre lágrimas.

La presión de la investidura ha hecho mella en la entrevista y Colau ha anunciado que esta será su última legislatura al frente del Ayuntamiento de Barcelona. «Seguramente, este será mi último mandato porque no vengo a alargarme en la política. Pero nuestras políticas necesitan cuatro años para consolidarse y para ello es mejor hacerlo desde la alcaldía», ha expresado.

Colau ha insistido en que no ha hablado ni negociado nada con el exprimer ministro francés y ha reiterado que salir investida con sus votos no era el escenario deseado. Pero ha dicho que está en política para «gobernar», aunque tenga que asumir «contradicciones». Eso sí, ha advertido que los votos de Valls no condicionarán su mandato. «No me gusta que sus votos me hayan permitido ser alcaldesa. Nunca hubiera imaginado este escenario. Pero no ha condicionado mi posición política ni lo hará», ha avisado.

«Hemos demostrado nuestra libertad, nuestra independencia y qué hemos venidos a hacer los comunes», ha señalado. Un ejemplo fue la decisión de ayer de volver a colgar el lazo amarillo en la fachada del Ayuntamiento de Barcelona. «No lo hemos hecho para atacar o diferenciarnos del PSC. Lo hacemos con más motivo ahora que tenemos un concejal de pleno derecho como Quim Forn que es un preso político», ha asegurado.

Colau se ha referido también a la bronca que se vivió el sábado pasado en la plaza Sant Jaume y a los gritos e insultos que los independentistas profirieron a la comitiva municipal. Ella tuvo que escuchar de todo. «Fue durísimo. Nos llamaron putas, zorras y guarras. Me gustaría que esto se condenara porque sé que no representa a la mayoría independentista», ha expresado.

La referencia iba lanzada de manera indirecta contra Ernest Maragall, que este lunes criticó los insultos de los secesionistas del sábado, pero al mismo tiempo lo justificó, ya que aseguró que «con un pacto ERC-BComú el ambiente en la plaza hubiera sido otro». Colau ha cargado contra Maragall al que ha recriminado la dureza de la campaña y la negociación para la investidura. «Me dijo que tenía que elegir entre carceleros y víctimas, pero ahora no dice nada de los pactos entre ERC y el PSC. Llegamos a la investidura con acusaciones muy graves», ha criticado. Y le ha echado en cara también que le haya dicho que se estaba aferrando a la silla. «Llevo cuatro años, pero que lo diga Maragall, que lleva 40…», ha rematado.