La ANC agrava la crisis del independentismo cargando con dureza contra Quim Torra

La ANC agrava la crisis del independentismo cargando con dureza contra Quim Torra
Efe

«¿Dónde queda el mandato del 1-O?», pregunta la Asamblea al «Govern autonomista»

CRISTIAN REINOBarcelona

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) ha ahondado esta mañana en la crisis profunda que castiga al independentismo. Días después de que JxCat y ERC formalizaran su fractura, tras conocerse que Carles Puigdemont ha decidido presentar un recurso de amparo en el Constitucional contra Roger Torrent (ERC) y la Mesa de la Cámara catalana, quien ha consumado hoy su distanciamiento con el Gobierno catalán es la Asamblea Nacional Catalana, que ha hecho público un vídeo en las redes sociales donde se muestra muy duro contra el Ejecutivo presidido por Quim Torra.

La ANC lanzó en el mes de octubre un ultimátum al presidente de la Generalitat. Le daba dos meses, hasta el 21 de diciembre pasado, para que presentara una hoja de ruta clara y concreta sobre cómo pretendía cumplir el compromiso de hacer efectiva la república. Si no presentaba un plan creíble, la ANC dejaría de apoyar al Ejecutivo catalán y tendría las manos libres para convocar protestas contra el Govern. La amenaza se ha formalizado esta mañana. La ANC ha lanzado un vídeo donde hace un repaso de las promesas incumplidas por Quim Torra y se pregunta dónde queda el «ni un paso atrás» o dónde queda el «mandato del 1-O». «¿Esto es construir un Estado independiente en forma de república?», se pregunta la ANC sobre la gestión del Gobierno catalán, toda vez que a su juicio el Govern ha renunciado a las promesas de investir a Carles Puigdemont, restituir el Govern anterior (que fue destituido por el 155), aprobar las 16 leyes suspendidas por el Constitucional, poner en marcha la hacienda catalana o crear una asamblea de cargos electos. Para la ANC, el Govern ha pasado de ser efectivo a autonomista y duda que Torra vaya a dejar caer a Pedro Sánchez, aunque éste no dé respuesta sobre el derecho de autodeterminación, y cree también que el presidente de la Generalitat acabará acatando las sentencias del juicio del 1-O a pesar de que afirme que no las aceptará.

La ANC presiona al independentismo institucional como lo ha hecho siempre, pero ahora desde una posición crítica. La Asamblea Nacional Catalana, otrora motor principal del movimiento secesionista, pues era el encargado de las movilizaciones, ha perdido protagonismo en favor de los CDR. La ANC es del sector radical del independentismo, el que está alineado con las tesis de Carles Puigdemont y la CUP que apuestan por la unilateralidad y se niegan a aceptar que Cataluña es una comunidad autónoma. Quim Torra también defiende esta línea, pero hasta la fecha no ha dado ningún paso que haya sobrepasado la línea roja de la desobediencia. El presidente de la Generalitat trató ayer de calmar a los sectores más duros no descartando una nueva declaración unilateral de independencia como respuesta a la sentencia del 1-O. Pero no es suficiente. Esquerra y una buena parte del PDeCAT, en cambio, no están por la unilateralidad. De la misma manera que están por al menos tramitar las Cuentas de Sánchez, mientras los sectores menos posibilistas son partidarios de no dar ni agua al presidente del Gobierno.

La pugna se ha hecho esta semana más evidente tras el recurso de Puigdemont al Constitucional, un tribunal que siempre ha dicho que no reconoce. La posición de la ANC llega además horas antes de que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, viaje a Barcelona para reunirse con el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y la consejera de la Presidencia, Elsa Artadi. La Moncloa y el Palau de la Generalitat llevan meses de diálogo abierto con tímidos avances, lo que incomoda a los sectores radicales como la ANC, que temen que el diálogo entre ambas administraciones acabe con una renuncia de máximos por parte de las fuerzas soberanistas. De ahí la presión a Quim Torra.

La ANC trabaja también por que haya listas unitarias en las elecciones municipales y europeas, pero Esquerra, enfrentada a la Asamblea, se niega en rotundo.

 

Fotos