La economía leonesa teme que un Brexit duro agrande la caída de las exportaciones iniciada por Vestas

Pilas de pizarra en una empresa de León. /
Pilas de pizarra en una empresa de León.

Los expertos esperan las consecuencias del fenómeno político, aunque todos apuntan a que, de producirse, «tendrá consecuencias notables»

Nacho Barrio
NACHO BARRIOLeón

Durante los últimos años, las noticias positivas sobre la economía europea iban acompañadas de una necesaria coletilla: 'a pesar del Brexit'. La propuesta de cierre de fronteras en territorio británico rompía la concordia contiental y, cuando el fantasma de la crisis económica parecía ir menguando, surgía un nuevo motivo para el temor.

Con Boris Jonhson como primer ministro, los miedos se han hecho más reales si cabe. La propuesta del conservador no es otra que un 'brexit duro' en el que llevar a cabo el control de intercambios sin necesidad de aduaneros gracias al uso de las tecnologías.

En el caso leonés, como apuntan los expertos, se teme que la caída en exportaciones e importaciones sea aún más dura que la vivida en el primer semestre de 2019.

No fue el Bréxit...

La razón para la debacle, aunque pudiera paracerlo, no fue la amenaza de Brexit.

Como apunta el experto leonés José Luis Placer, con los datos disponibles sobre el comercio exterior de la primera mitad del año «podemos decir que las relaciones comerciales con el Reino Unido han sufrido una fuerte caída en las exportaciones y un ligero retroceso en el caso de las importaciones», si bien «hay que hacer una matización importante para conocer la razón de este hecho. El motivo de la caída de las exportaciones leonesas hacia el mercado británico se debe «a la desaparición en la cartera productiva provincial de los aerogeneradores de energía eólica».

Datos de DataComex sobre comercio exterior de León con UK.
Datos de DataComex sobre comercio exterior de León con UK. / José Luis Placer

El cierre de Vestas en Villadangos del Páramo frenó el comercio exterior de la provincia con el Reino Unido, de manera que León «no ha sufrido un retroceso en la mayoría de la oferta exportadora provincial sino en este campo concreto».

Así, como apunta Placer, las ventas de grupos electrógenos y productos relacionados (motores y convertidores eléctricos estáticos) «han pasado de suponer un total de treinta millones de euros en 2018 a cero en 2019, mientras que la suma de todos los demás productos que redujeron sus exportaciones al Reino Unido en el primer semestre de 2019 apenas han alcanzado la cifra agregada de 3,3 millones de euros».

El horizonte ahora es diferente. Tras este cambio en la oferta exportadora de León al Reino Unido, la presencia de productos leoneses en el mercado británico está mayoritariamente concentrada en tres clases de productos: barras, perfiles y alambrón de acero inoxidable, que representan el 46% de la exportación total provincial al mercado británico, pizarra (27%) y manufacturas de madera chapada y contrachapada (8,5%), como señala Placer en base a los datos ofrecidos por DataComex, donde se recopilan las Estadísticas del Comercio Exterior español y europeo proporcionadas por la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Importaciones

Las estadísticas de Datacomex señalan que, en el caso de las importaciones procedentes del Reino Unido, el único sector con importante presencia continuada en los últimos veinticuatro años es el de los cereales.

Detrás, el segundo sector con mayor presencia temporal en todo el período analizado es del pescado. El tercer sector es el de los vehículos. Finalmente, se encuentra el sector de la maquinaria y aparatos mecánicos.

En 2018 los quince principales productos británicos importados en León, que representan en conjunto el 77% del total de importaciones leonesas del Reino Unido, son los siguientes: vehículos (tractores y accesorios de automóviles); los cereales (cebada y trigo); máquinas y aparatos mecánicos(partes de máquinas para montar lámparas, tubos o válvulas eléctricas, y partes y accesorios para máquinas para contar por chorro de agua); los productos farmacéuticos (medicamentos); máquinas, aparatos y material eléctricos (grupos electrógenos); productos cerámicos (productos cerámicos refractarios); manufacturas de fundición de hierro y acero (tornillos, pernos y tuercas); y, por último, el vidrio flotado y desbastado (vidrio sin armar con capa absorbente).

¿Un impuesto especial para España?

En el mes de marzo, la Cámara de Comercio de España en Londres recibió un documento por parte del Gobierno británico.

En él se detallaba con claridad cómo algunos productos sufrirían una carga impositiva de aranceles en caso de no haber acuerdo a nivel continental.

A pesar de todo, la situación actual es diferente y desde la propia Cámara reconocen que «no sabemos si es algo que se mantendrían estas cargas impositivas».

De esta forma, España entraría en el grupo denominado como 'most-favoured-nation', a los que se aplicarían tasas de entre el 10 y el 16 por ciento en la exportación de vehículos a motor para el transporte de personas, llegando hasta el 22% en el caso de los destinados a transportar bienes.

La pizarra podría entrar en la categoría 'ceramics and related items', con tasas de entre 5 y el 12%.