León será nodo principal del Corredor Atlántico de mercancías y unirá Galicia y Asturias con Europa

Imagen de los trabajos a desarrollar en el Corredor Atlántico, a su paso por la provincia./
Imagen de los trabajos a desarrollar en el Corredor Atlántico, a su paso por la provincia.

La inversión total asciende a 3.400 millones de euros en un tramo de 490 kilómetros e incluirá a Astorga, Ponferrada y un acceso a Cementos Cosmos como ejemplo de industria del tráfico mercante

RUBÉN FARIÑASLeón

El Ministerio de Fomento ha confirmado la noticia más esperado para el desarrollo de la provincia: León se convertirá en nodo logístico y principal eje del Corredor Atlántico de mercancías en el noroeste de España y conectará los puertos asturianos y gallegos con Europa.

Corredor Atlántico en León

El Gobierno de España ha presentado, junto con Adif, el proyecto de expansión de esta plataforma logística que contará con la capital leonesa como epicentro para la distribución de mercancías en las líneas León-Gijón y León-Vigo.

Este proyecto incluye a otras ciudades de la provincia como Astorga y Ponferrada, además de un acceso a la cementera Cosmos, que el propio Ejecutivo coloca como ejemplo de industria del tráfico de mercancías.

El nodo de León, propiedad de Adif, ejercerá como terminal intermodal y HUB para empresas ferroviarias. Además, se sitúa como 'prioritario' el desarrollo de cara a 2025 del eje entre León y Vigo y León con Pola de Lena.

León-Vigo y León-Gijón

En cuanto a la primera intervención, la que unirá la meseta con Galicia (León-Vigo), tendrá una longitud de 420,2 kilómetros y una inversión total de 650 millones de euros. Las actuaciones a desarrollar serán la renovación de la superestructura, la racionalización de las estaciones, la ampliación de las vías de apartado hasta los 750 metros, la adecuación de galibos y la modernización de las instalaciones de seguridad y comunicaciones.

Sobre la conexión entre Asturias y la meseta (León-Gijón), tiene como principal ejecución culminar la variante de Pajares con dos tubos simultáneos y una longitud de 69,9 kilómetros que sumará una inversión de 3.750 millones. La tarea consistirá en incremento de la velocidad, reducción de la distancia actual en 37 kilómetros, el aumento de la capacidad por vía doble, reducción de la rampa con aumento de carga del 15%, aumento de la longitud autorizada, menor vulnerabilidad a la meteorología y que permita el ancho estándar.

El Corredor Atlántico para el transporte de mercancías exige la electrificación de toda la línea, la implantación integral del sistema ERTMS, la carga por eje de 22,5 toneladas, una velocidad mínima de 100 kilómetros por hora y aumento de la longitud de los trenes hasta los 750 metros.