https://static.leonoticias.com/www/menu/img/local-leon-desktop.jpg

Sin aire acondicionado ni ventiladores ni agua caliente ni lavandería: así vive el GRS de León destinado a Cataluña

Sin aire acondicionado ni ventiladores ni agua caliente ni lavandería: así vive el GRS de León destinado a Cataluña

Los agentes denuncian las deplorables condiciones que les ofrece el acuartelamiento militar donde tienen que soportar «temperaturas por encima de los treinta grados y una elevada humedad»

Leonoticias
LEONOTICIASLeón

Los agentes del GRS de León que se encuentran destinados en Barcelona se quejan de «las deplorables condiciones que les ofrece el acuartelamiento militar donde se alojan en el centro de la ciudad Condal». Según la Asociación Unificada de Guardias Civiles esta situación «parece una historieta de Mortadelo y Filemón, pero no es más que la triste realidad que deben vivir los agentes de élite de la Guardia Civil».

«Con temperaturas por encima de los treinta grados y una elevada humedad, las instalaciones no solo carecen de aire acondicionado, sino que tampoco admiten el uso de ventiladores a causa de la precaria instalación eléctrica. En estas condiciones deben compartir cuarto y baño hasta tres guardias civiles por habitación, con la pérdida de intimidad que ello supone», denuncian estos agentes de la benemérita quienes añaden que «tampoco cuentan con agua caliente, ya que la caldera se encuentra averiada y, según les han informado, no se cuenta con presupuesto para su reparación».

La 'excelencia' de su alojamiento se completa con la ausencia de servicio de lavandería.

Dieta

La situación, según detalla desde la asociación que les representa, se agrava si se tiene en cuenta la exigua dieta que perciben estos trabajadores (dada la duración de su comisión, de 35 días), que únicamente cuentan con sesenta euros diarios para su manutención, «una cantidad que, tratándose además de una ciudad como Barcelona, resulta claramente insuficiente».

La denuncia por las condiciones en la que se encuentran los agentes se repite desde que comenzó la crisis secesionista en 2017. «Dos años después, nada ha cambiado en las condiciones en las que viven muchos de los guardias civiles desplazados hasta Cataluña en comisión de servicio. Resulta incomprensible que una institución como la Guardia Civil no cuente ni con el presupuesto, ni la planificación necesarios para garantizar unas condiciones de vida dignas a sus trabajadores», detallan desde la AUGC.