DIA mantendrá la actividad de sus dos Max Descuento en León pero aplica un ERE con tres despidos

Cash & Carry de Sahagún. /
Cash & Carry de Sahagún.

Los cash&carry de León y Sahagún permanecerán abiertos aunque los sindicatos temen un cierre a futuro | En los próximos días arrancarán las negociaciones del ERE que afectará a 210 empleados en España

A. C.
A. C.León

El grupo de distribución DIA no logra frenar todavía su sangría de resultados, pese a los últimos cambios accionariales y el pacto con la banca acreedora. Así, tras el cierre de 663 tiendas deficitarias, ocho de ellas en la provincia de León, anunciado otro ERE.

En esta ocasión, dirigido a su filial El Árbol Supermercados, que podría afectar a «un máximo de 210 empleados» y «principalmente» al cierre de en torno a 30 tiendas Max Descuento, el formato cash &carry para mayoristas.

Una medida de regulación de empleo que también tendrá su efecto en León. Concretamente, el ERE afectará directamente a tres trabajadores, dos del almacén de Sahagún y uno empleado en el de León -Mercaleón-.

De esta forma, el nuevo ERE no supondrá el cierre de ninguno de los dos centros que mantendrían su actividad. Inicialmente, porque desde Fetico temen que, en el marco de la coyuntura económica y las políticas de DIA, a futuro se pueda plantear su cierre.

El pasado mes junio, DIA culminó el plan de ajuste que supuso el cierre de ocho 'súper' en Ponferrada, León, Villablino, Fabero y Santa María del Páramo y el cese de 32 trabajadores.

En cualquier caso, será en los próximos días cuando arranquen las reuniones de negociación, en la que desde Fetico confían en que se pueda buscar una solución para lograr alternativas que permitan la continuidad de los trabajadores en otros centros de trabajo, reduciendo la cifra de 210.

Junto al de León y Sahagún, DIA cuenta con una amplia red de Max Descuentos en Castilla y León, con la previsión de cerrar once, entre los que se encuentran los de Valladolid, Medina del Campo y Zamora.

Pérdidas acumuladas

El primer semestre lo cerró con unas pérdidas netas de 418,67 millones de euros, 14 veces más que los números rojos registrados en el mismo período de 2018, tal y como comunicó a la Comisión Nacional de Meracdo de Valores.

Desde la dirección de la compañía, que controla el magnate ruso Mikhail Fridman y sus socios con el 69,76% del capital social, se aludió a factores «extraordinarios». Entre ellos destaca el cierre de 663 tiendas deficitarias, ocho de ellas en la provincia de León.

A ello se suma, la compra de otros 222 establecimientos hasta ahora franquiciados, la interrupción de actividades «no estratégicas», y el reconocimiento de «devengos, pérdidas o bajas contables de cuentas a cobrar», así como de «pasivos que había que provisionar».

Sin embargo, a los inversores no pareció sorprenderles la noticia e hizo poco mella en su valoración sobre la compañía, que solo se depreció un 3,3% en la Bolsa aunque cada acción apenas vale ya medio euro (0,48 céntimos, casi 20 menos que el precio de la última OPA).

También se apunta a las indemnizaciones por el expediente de regulación de empleo que presentó a principios de año, en principio previsto para 2.064 trabajadores y luego reducido a 1.604 (una vez completadas las recolocaciones en otros centros de la cadena los despidos serían 1.248), casi el 5% de la plantilla.

No obstante, el principal problema de la empresa a corto plazo es el puro negocio, pues sus ventas brutas bajo enseña cayeron un -18,3% de enero a junio hasta quedar en 4.250 millones de euros, mientras que medidas en términos comparables lo hicieron un -7,8% y en cifras netas (3.444 millones) otro -7%.