El 75% de los conductores secunda la huelga de buses urbanos de León según los sindicatos

Un momento de la concentración frente al Ayuntamiento. / Sandra Santos

El comité de huelga estudia denunciar al Ayuntamiento de León por unos servicios mínimos «abusivos» que «alcanzan el 90% en algunos casos»

Nacho Barrio | MIRIAM BADIOLA
NACHO BARRIO | MIRIAM BADIOLA León

Con una sonora pitada ante el Ayuntamiento en Ordoño II, sindicatos y trabajadores de los autobuses urbanos de León han protestado este lunes contra el Consistorio y la empresa Alesa en la primera jornada de huelga.

Más información

Contentos por el seguimiento, que cifran en un 75 por ciento de los trabajadores, los sindicatos entienden que el otro 25 por ciento que no lo secundó fueron personas contratadas «que llevan pocos meses en la empresa y que ni les va y ni les viene».

Jonathan Abeledo, representante sindical de Comisiones Obreras, señaló a la sombra del Ayuntamiento que los paros «están siendo exitosos dentro de los servicios mínimos que se nos imponen, que el Ayuntamiento considera que son del 50% pero llegan al 80% de forma encubierta».

De la misma manera quiso señalar que la causa no es otra que «el sentir que nuestros derechos de huelga están siendo maltratados, porque el Ayuntamiento y la empresa Alesa nos han cambiado todas las horas, nos obligan a ir a cabeceras, que para unas líneas hay y para otras no».

Quiso denunciar el representante sindical que «también hay amenazas, estando detrás de los conductores para coaccionarlos», en una situación que aseguran haber denunciado en Trabajo y en el Contencioso-Administrativo. «Andan detrás de ellos para que no paren y se han saltado nuestros horarios previstos en el preaviso», criticó Jonathan Abeledo.

En su intervención durante la protesta respondió a la empresa asegurando que «hace quince años ganábamos más dinero que ahora, estamos en un proceso de pérdida de calidad laboral con mayores atribuciones de peso laboral, algo que hizo el Ayuntamiento en connivencia con la empresa».

Esta primera jornada de huelga, que contará con paros de una hora y media por turno, que se repetirán de lunes a viernes hasta el próximo 24 de mayo, persigue «reivindicar puestos de trabajo perdidos porque se han amortizado» y que «impide realizar las funciones correctas a la hora de finalización de la jornada», así como «una bolsa de trabajo para que la gente contratada pueda tener seguridad para que les puedan llamar año tras año, porque hay gente con ocho o diez años de contrato que nunca les acaban de hacer fijos».

La huelga afecta a cerca de ochenta conductores, en unos paros motivados por la denunciada pérdida de derechos y salario, que de media llegan a entre 1400 y 1500 euros al mes por conductor, según afirmaron los sindicatos.