La comunidad islámica de León pide un programa educativo de valores y convivencia

Protestas de los musulmanes ante Botines. / Inés Santos

Más de un centenar de musulmanes se concentran ante Botines para recordar a las 50 víctimas del ataque supremacista a una mezquita en Nueva Zelanda | «Estamos orgullosos de que nos vea como unos vecinos más del barrio», ha manifestado su presidente

RUBÉN FARIÑASLeón

Un minuto de silencio por las 50 víctimas de la última masacre supremacista en Nueva Zelanda. Un minuto de silencio por todas las víctimas del terrorismo internacional.

Con el silencio, así ha querido responder la comunidad islámica de León al último acto «que no puede justificarse a través de la religión, ya que ninguna religión habla de violencia y sí de conciliación y respeto».

Más de un centenar de personas han protestado ante la fachada de Botines para exigir un programa educativo en valores y convivencia, tras el ataque a 50 musulmanes que se encontraban rezando en una mezquita el pasado viernes, día sagrado del islam.

«No en mi nombre, no en nombre del islam»

El presidente de la Comunidad Islámica de León, Abdellah Zahdali, ha recordado que los musulmanes también son víctimas cuando se cometen ataques en nombre del islam. «No en mi nombre, no en nombre del islam; el islam no habla de matar a inocentes».

Para el colectivo, León es una provincia conciliadora, con cada vez más musulmanes nacionalizados y españoles que deciden voluntariamente convertirse al islam. Aquí, los aplausos resonaron entre los concentrados.

«Nos encontramos bien acogidos, las puertas de nuestras mezquitas están siempre abiertas. Estamos orgullosos de que nos vea como unos vecinos más del barrio».

Apoyo institucional

El vicepresidente de la Diputación de León, Francisco Castañón, ha acudido a dicho acto en apoyo a los musulmanes de la provincia y ha denunciado «el asesinato sin sentido, fruto de la deshumanización más grande y de una mente que no funciona, con ideologías supremacistas». Además, ha mostrado su compromiso para que sean uno más de la provincia.

Misma línea apuntó el subdelegado del Gobierno, Faustino Sánchez, que exigió el derecho a profesar la religión que cada uno estime. «León es una ciudad de acogimiento, trabajo y paz».

Aurora Baza, concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de León, recordó por último que la ciudad cuenta con 138 países representados entre sus habitantes y reiteró que «sólo existe la integración total».