Al menos 100 inmigrantes muertos en un nuevo naufragio en el Mediterráneo Central

Rescate de inmigrantes en el Mediterráneo./Pau Barrena (Afp)
Rescate de inmigrantes en el Mediterráneo. / Pau Barrena (Afp)

Entre los fallecidos, que navegaban en una lancha neumática con la que habían partido desde las costas libias, hay al menos una veintena de niños

DARÍO MENORCorresponsal en Roma

Al menos 100 personas, entre ellas una veintena de niños, perdieron la vida en el Canal de Sicilia cuando intentaban llegar a Europa al naufragar la lancha neumática con la que habían partido desde las costas libias a primera hora del sábado 1 de septiembre. En la embarcación viajaban unos 165 inmigrantes, en su mayoría provenientes de países subsaharianos, de los que sólo unos 55 pudieron ser rescatados por la Guardia Costera libia, que los ha recluido en un centro de internamiento para extranjeros situado en la localidad de Khoms, al este de Trípoli.

Los supervivientes, algunos de los cuales sufrían severas quemaduras por el contacto con la mezcla de carburante y agua marina, recibieron asistencia de Médicos Sin Fronteras (MSF), que informó este lunes del incidente. Sara Creta, miembro de esta ONG en Libia, explicó que los inmigrantes le contaron que no estaban lejos de las costas maltesas cuando pidieron ayuda a la Guardia Costera italiana porque algunas personas empezaban a caer al mar.

«Nos dijeron que mandarían a alguien, pero la lancha neumática comenzó a tener problemas y a hundirse», contó uno de los supervivientes a MSF. «Cuando llegaron los socorristas europeos en avión y nos lanzaron lanchas salvavidas estábamos ya en el agua y la barca se había dado la vuelta. Si hubieran llegado antes, muchas personas podrían haberse salvado». Creta destacó que los desplazados contaban con un teléfono por satélite con el que comunicaron sus coordinadas pidiendo asistencia.

«Algunos empezaron a caerse al mar y no sabían nadar», explicó la operadora de la ONG. Más tarde llegó a la zona del hundimiento una patrullera de la Guardia Costera libia, que salvó tanto a los inmigrantes de la barcaza naufragada como a los que viajaban en otra embarcación a la que se le paró el motor al poco de zarpar. La patrullera del país norteafricano sólo consiguió recuperar del mar los cuerpos sin vida de dos personas.

Según el relato de los supervivientes, entre los fallecidos hay familias enteras y 20 niños, dos de los cuales son una pareja gemelos de 17 meses que se ahogaron con su madre. Los inmigrantes provenían de Sudán, Malí, Nigeria, Camerún, Ghana, Libia, Argelia y Egipto.

MSF alertó de las terribles condiciones en que se encuentran las 276 personas salvadas en estos dos últimos incidentes por la Guardia Costera libia, que los ha internado en el centro de detención de Khoms. «Estamos muy preocupados por nuestros pacientes. ¿Cómo pueden curarse si están encerrados en celdas con condiciones higiénicas precarias y duermen sobre mantas y colchones sobre el suelo, lo que causa un dolor increíble a quien tiene graves quemaduras?», se preguntó Jai Defransciscis, enfermera de la ONG en Libia.

MSF denunció que algunos de los supervivientes no pueden ni siquiera «sentarse o caminar» y que las terribles condiciones de detención arbitraria a las que están sometidos empeorará ulteriormente su estado de salud. A algunos de los internos de estos centros el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) les ha reconocido su derecho a recibir asilo.

Entre enero y agosto de 2018, 13.185 personas socorridas por la Guardia Costera libia han acabado en campos de internamiento de esta características en el país norteafricano.

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