Trump provoca a Irán al incluir a la Guardia Republicana entre las organizaciones terroristas

Donald Trump. /EP
Donald Trump. / EP

La medida pone en peligro a las fuerzas estadounidenses en Irak y supone un regalo electoral para Netanyahu

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York (EE UU)

La línea dura se abre paso en la Casa Blanca, con el respaldo de un presidente que se encamina hacia un año electoral y depende cada vez más de sus bases. Entre ellas, los evangélicos, para quien el apoyo a Israel es fundamental. De ahí la embestida de ayer contra Irán, al poner a su orgullosa Guardia Revolucionaria a la altura de Boko Haram y al-Qaeda, que se encuentran desde hace tiempo en la lista de organizaciones terroristas extranjeras que ahora incluye al cuerpo creado por el ayatolá Jomeini en 1979.

La medida por la que han abogado el secretario de Estado Mike Pompeo y el Consejero de Seguridad Nacional John Bolton durante un año, en contra de la opinión del Pentágono, es también un regalo electoral para el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, horas antes de que se la juegue en las urnas. El mandatario israelí que estuvo en la Casa Blanca hace apenas dos semanas agradeció a Trump por Twitter «que mantenga su palabra», atribuyéndose tácitamente la concesión contra su principal enemigo en la región.

Según la cuenta del Departamento de estado, en sus dos años de mandato el gobierno de Trump ha impuesto 25 rondas de sanciones contra Irán que han afectado a casi un millar de individuos, además de cancelar el acuerdo antinuclear firmado por su predecesor y las potencias internacionales. Con todo, esta es la primera vez que se califica de organización terrorista a toda una rama de un gobierno extranjero, lo que tiene una amplia gama de repercusiones económicas, militares y diplomáticas.

En teoría, EE UU podría ir ahora contra sus propios aliados en Irak que se apoyan en este cuerpo para la lucha contra el Estado Islámico en la que también participan fuerzas estadounidenses. Las leyes federales establecen que proporcionar apoyo material a alguien designado como organización terrorista extranjera se castiga con hasta 20 años de prisión, «así que todas las empresas y funcionarios extranjeros deberán pensárselo mucho antes de involucrarse con la Guardia Revolucionaria Iraní», advirtió el zar antiterrorista Nathan Sales. Sin embargo, Brian Hook, asesor del representante especial para Irán, dijo que no han pedido nada concreto al gobierno iraquí y que la aplicación de esa ley »a casos particulares es imposible de predecir«.

Irán ha prometido represalias, para lo que tiene a su alcance a las fuerzas estadounidenses en la región y el control del Estrecho de Ormuz, pero aunque sabe que no le faltarán oportunidades, también es consciente de que eso escalaría significativamente el conflicto. Tal vez eso es lo que buscan los halcones de Trump, porque todos los expertos consideran la medida de este lunes como una provocación.

El Parlamento iraní viste el uniforme de los Guardianes

Los diputados iraníes han asistido este martes a la sesión del Parlamento vestidos con el uniforme de los Guardianes de la Revolución para mostrar su apoyo a este cuerpo militar de élite.

Este acto simbólico de apoyo se suma a los lanzados en redes sociales como Twitter, donde muchos internautas iraníes están usando las etiquetas en farsi #yo también soy Sepah (guardián de la revolución) y, en inglés, #los Guardianes son un cuerpo de seguridad.

El jefe de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Heshmatolah Falahatpisheh, ha explicado que la decisión del Consejo Supremo «tiene el apoyo de todos los órganos de sistema».

«La medida de EE.UU. es una violación de las normas internacionales, e Irán, según las leyes internacionales, puede llevar a cabo una medida de reciprocidad», ha subrayado.