Escepticismo en EE UU sobre la detención en Irán de espías de la CIA

El petrolero 'Stena Impero', retenido por las autoridades iraníes./EFE
El petrolero 'Stena Impero', retenido por las autoridades iraníes. / EFE

Trump acusa a Teherán de «mentir mucho» y dice tener «cada vez menos ganas de negociar»

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

Donald Trump parece haber encontrado en Irán la horma de su zapato. «¡Mienten mucho!», bramó indignado ante la prensa. En ese contexto asegura tener «cada vez menos ganas» de negociar con ellos «porque se portan muy mal», pero hasta que no lo haga la tensión seguirá subiendo en la región y probablemente cueste vidas. «Esto puede ir muy fácilmente para cualquier lado», advirtió, «y me parecerá bien cualquiera de las dos».

Guerra o paz, solución diplomática o militar, cualquiera de las dos alternativas en las que podría derivar el conflicto en el que las dos partes juegan duro. La noticia de que Teherán detuvo a 17 de sus ciudadanos acusados de trabajar para la CIA fue recibida en EE UU con escepticismo. El secretario de Estado, Mike Pompeo, pidió «cautela», porque el país persa «tiene un largo historial de mentiras», dijo. Según Trump, la noticia contiene «cero de verdad».

Es posible que los detenidos no trabajasen para la CIA pero parece probable que sean cabezas de turco e incluso algunos fueran ejecutados, según la prensa local. Leon Panetta, exdirector de la Agencia y exsecretario de Defensa con Barack Obama, no es fan del Gobierno de Trump, al que culpa de desatar las tensiones al imponer sanciones unilaterales a Irán sin respetar el acuerdo negociado por su antecesor y las potencias mundiales. El Ejecutivo estadounidense tiene, a su juicio, «la política exterior más loca y caótica» que ha visto en su vida. Con todo, la noticia de los «espías detenidos» le recuerda la frase célebre de Casablanca que sirvió para definir a los cabezas de turco en el cine. «Arrestad a los sospechosos habituales», sugiere el capitán Renault a los investigadores para proteger al personaje de Humphrey Bogart, que acaba de matar a un alto cargo nazi en su presencia.

Desconfianza mutua

Irán también dio un título de película al documento de Inteligencia que llegó a manos de CNN: 'El destino de los espías'. Adaptado a la televisión local, el vídeo de 20 minutos tiene como protagonista al ministro Mahmoud Alavi, que muestra a los detenidos en parques y restaurantes donde, presuntamente, se reunían con sus contrapartes, miembros de la Inteligencia iraní. Según esta versión, la CIA los habría reclutado cuando solicitaron visados para EE UU con promesas de un trabajo allí, dinero o atención médica. Cuando creían «preparar la huida» se reunían en realidad con las fuerzas de seguridad de Irán, que aporta como pruebas fotos de familia y perfiles de Linkedin.

«Los individuos que consciente y deliberadamente traicionaron a su país fueron entregados a la justicia. Otros que cooperaron honestamente con el sistema de seguridad y demostraron sus remordimientos fueron manejados contra los estadounidenses», dice el documento que recibió CNN. Con ello el régimen de los ayatolás parece querer sembrar la duda en todo el sistema de espionaje de EE UU.

En abril Teherán dijo a Associated Press haber detenido a lo largo de los años a cerca de 300 espías estadounidenses dentro y fuera del país, así que la cifra de este lunes sólo se añade a la desconfianza entre ambas partes, cada vez más alejadas.

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