El Daesh expulsa a las fuerzas gubernamentales de la provincia siria de Raqqa

Yihadistas leales al Daesh desfilan en un tanque por la ciudad siria de Raqqa./
Yihadistas leales al Daesh desfilan en un tanque por la ciudad siria de Raqqa.

Las tropas de El-Asad lanzaron el pasado 3 de junio una ofensiva para apoderarse de la ciudad de Tabqa, clave para un posterior ataque a la capital de los yihadistas en Siria

COLPISA / AFPdamasco

Los yihadistas del Daesh han inflingido este lunes un duro revés a las fuerzas gubernamentales sirias, expulsándolas de la provincia de Raqqa, en una contraofensiva que ha dejado decenas de muertos en las últimas 24 horas, según ha informado una ONG.

Las tropas de El-Asad lanzaron el pasado 3 de junio una ofensiva para apoderarse de la ciudad de Tabqa, clave para un posterior ataque a Raqqa, la capital de los yihadistas en Siria. Fue la primera vez que las tropas gubernamentales penetraron en la provincia desde 2014. Las fuerzas regulares y paramilitares del gobierno habían logrado avanzar 20 kilómetros en la provincia antes de ser expulsadas por los yihadistas, indica el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Daesh (acrónimo en árabe del EI) "logró expulsar a las tropas del régimen fuera de las fronteras administrativas de la provincia de Raqa después de una feroz contraofensiva lanzada el domingo por la noche", afirma el OSDH. Según la ONG, el EI envió centenas de refuerzos desde la ciudad de Raqqa, capital de la provincia del mismo nombre, para defender Tabqa, ciudad situada a orillas del río Eúfrates, a 50 kilómetros.

Esta posición es un punto de tránsito clave para controlar las riveras del rio Eúfrates y si las tropas conseguían cortarla, podrían bloquear por el oeste la ruta de aprovisionamiento de los yihadistas. Según la ONG, han muerto "más de 40 miembros de las fuerzas del régimen", que se suman a los 21 yihadistas que perdieron la vida.

El domingo, las fuerzas de Damasco se acercaron a siete kilómetros del aeropuerto de Tabqa, pero se vieron obligadas a retroceder tras numerosos ataques del autodenominado Estado Islámico, que finalmente determinaron que las tropas abandonaran la provincia de Raqqa.

Los yihadistas utilizan métodos como los atentados suicidas y los coches bombas para repeler a las fuerzas del régimen. El grupo también lanzó una contraofensiva para romper el asedio alrededor de su bastión de Manbij (norte de Siria) y retomó dos localidades y tres aldeas en manos de la alianza de combatientes árabes y kurdos, apoyada por Estados Unidos. Esta alianza, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), había arrebatado estas localidades a los yihadistas en una ofensiva lanzada el 31 de mayo.

"El EI intenta defender Manbij enviando combatientes del exterior de la ciudad a atacar a las FDS en estas localidades", apunta el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman. Las FDS sitian Manbij desde hace diez días, pero se ven frenadas por los ataques suicidas del EI. Los yihadistas controlan desde 2014 esta ciudad, situada en la ruta entre las frontera turca y Raqa, la capital de facto del Daesh en Siria.

La guerra civil en Siria, que comenzó con una brutal represión de manifestaciones antigubernamentales en 2011, ha matado a más de 280.000 personas y ha obligado a abandonar sus hogares a millones de sirios.