Un falso presidente provoca a Bolsonaro

Personas saludan y toman fotos del actor brasileño José de Abreu. /Efe
Personas saludan y toman fotos del actor brasileño José de Abreu. / Efe

El mandatario de Brasil enfrenta ahora el oprobio de un competidor cómico aclamado por cientos de miles de seguidores

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

Con el escándalo por la difusión de un vídeo pornográfico desde su cuenta de Twitter todavía encendido, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, enfrenta ahora el oprobio de un competidor cómico aclamado por cientos de miles de seguidores y con el apoyo del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva y de su sucesora, Dilma Rousseff. Lo que comenzó como una ironía humorística se está transformando en un polo de resistencia contra el Gobierno derechista que amenaza ahora con procesar al artista que encarna en las redes sociales a un falso mandatario.

Con decenas de películas y programas de televisión en su carrera, el actor José de Abreu, de 72 años, se lanzó el 25 de febrero. «Me acabo de proclamar presidente de Brasil, ¿quién me apoya?», fue el tuit con el que desafió a sus seguidores. En su foto de perfil se mostró de traje y con la banda verde y amarilla atravesada en el torso. El chiste devino en canal de expresión para miles de brasileños progresistas indignados y a la vez resignados con el giro conservador de su país.

El lema de Abreu es 'Brasil al lado de todos, ni encima ni abajo', burlándose del bolsonarista 'Brasil por encima de todo y dios por encima de todos'. La frase se completa con otra también sarcástica. En lugar de 'nuestra bandera jamás será roja', como advierten los seguidores del mandatario, Abreu promete: 'Nuestra bandera jamás será naranja', aludiendo a los candidatos de fachada ('naranjas') que usó el Gobierno para desviar fondos de campaña.

Burla a Guaidó

Según el actor, la sátira pretendía ser una burla a la autoproclamación de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional venezolana. Pero el gesto caló en la escena política brasileña en la que los últimos sucesos lucen inverosímiles. Desde la cárcel Lula manifestó «apoyo» a Abreu que lo designó jefe de una inexistente «Casa Civil, Militar y Religiosa». También Rousseff saludó al cómico: «Dirija a Brasil con perseverancia y mirando a nuestra gente».

La trascendencia que comenzó a tener la mordaz autoproclamación tentó a Bolsonaro. «Estamos procesando a algunos y éste 'meteoro' será el próximo», lo amenazó desde Twitter. Abreu subió la apuesta: «Me puede procesar, no le tengo miedo» y añadió «También te voy a procesar por postear pornografía, idolatrar a pedófilos, asesinos y torturadores. Yo enfrenté la dictadura de generales, teniente de mierda. Sólo devino capitán cuando fue expulsado del Ejército».

El actor se refirió así al escándalo que se desató esta semana cuando Bolsonaro, para cuestionar el carnaval, compartió un vídeo en el que se veía a un hombre que simulaba colocarse el dedo en el ano y luego se ponía de rodillas para que otro orinara sobre su cabellera.

Lo cierto es que Abreu fue recibido por una multitud el viernes a la noche en el aeropuerto de Río de Janeiro. Prometió que recorrerá Brasil «para movilizar a las fuerzas progresistas». «Desde que me apoyan Lula y Dilma ahora la cosa es seria», advirtió el falso mandatario.