Victoria Federica tendrá que registrar su cerdo vietnamita como especie invasora

Victoria Federica, con el cerdo vietnamita. /RC
Victoria Federica, con el cerdo vietnamita. / RC

Transportar, traficar o comerciar con ejemplares vivos de cerdos vietnamitas, serpientes pitones, tortugas de Florida y varanos de la sabana estará prohibido a partir del 1 de enero de 2022

EP

Victoria Federica Marichalar, hija de la Infanta Elena, deberá comunicar a la Comunidad de Madrid antes del 1 de enero de 2022 la tenencia del cerdo vietnamita que unos amigos le regalaron hace unos días con motivo de su puesta de largo, ya que en caso de no hacerlo incumpliría la normativa aprobada en marzo, por el que la compra, venta o tenencia de esta especie está prohibida por ley.

El Consejo de Ministros aprobó el 29 de marzo un Real Decreto que modificaba el Catálogo Español de Especies Invasoras para incluir varias especies, entre ellas el cerdo vietnamita por su potencial efecto invasor y los daños que provoca a la flora y fauna autóctona.

La normativa, que entró en vigor el 31 de marzo, señala que poseer, transportar, traficar o comerciar con ejemplares vivos de cerdos vietnamitas, serpientes pitones, tortugas de Florida y varanos de la sabana está prohibido a partir del 1 de enero de 2022.

Sin embargo, la norma permite algunas excepciones, dirigidas a quienes ya posean uno de estos ejemplares, para que puedan mantenerlos después de esa fecha, siempre y cuando sus dueños comuniquen a la comunidad autónoma su tenencia.

En todo caso, si Victoria Federica desea conservar a su cerdito estará sujeta a unas condiciones de control, entre las que estará obligada a esterilizar a su mascota, marcarlo, declarar oficialmente que no lo liberará en el medio natural y, en caso de que se le escape de manera accidental deberá comunicarlo a las autoridades.

En caso de que Victoria Federica no quiera conservar el regalo que le hicieron con motivo de su puesta de largo, podrá entregar su cerdo vietnamita a las autoridades de forma voluntaria y temporal o bien cederlo a alguna tienda de mascotas hasta que la autoridad competente se haga cargo del ejemplar. También podría cederlo a un zoológico, que haría función de intermediario, ya que las administraciones estarán obligadas a facilitar la entrega voluntaria de los animales.