María Teresa busca curro

María Teresa Campos y su hija Terelu, a la salida del hospital tras el ictus que sufrió la veterana presentadora en mayo de 2017./EFE
María Teresa Campos y su hija Terelu, a la salida del hospital tras el ictus que sufrió la veterana presentadora en mayo de 2017. / EFE

La presentadora, que en junio cumple 78, finaliza su contrato con Mediaset tras más de veinte años en la empresa. No quiere jubilarse y pide conducir una tertulia política

JUANFRAN MORENO

A poco más de dos años de cumplir 80, María Teresa Campos no piensa en su retirada profesional. La comunicadora ha finalizado esta semana el contrato de cadena que le unía con Mediaset tras más de veinte años en el grupo, a excepción de un breve paso por Antena 3. La malagueña busca un nuevo proyecto televisivo que le pueda servir como despedida de la pequeña pantalla. Y ha dejado claro que la jubilación no entra en sus planes más inminentes.

En los últimos meses, la relación entre María Teresa y Telecinco ha sido distante. Desde que el grupo de Paolo Vasile decidiera cancelar el magacín 'Qué tiempo tan feliz' en marzo de 2017, no ha vuelto a ponerse al frente de un programa en plató como presentadora titular.

Ni había hueco en la parrilla ni proyectos para su anhelado regreso a televisión. Sus apariciones en la cadena se han limitado a colaboraciones en 'Sálvame' –como 'Defensora de la audiencia' o, simplemente, comentarista de la actualidad junto a Jorge Javier Vázquez– y a 'Las Campos', el 'docureality' que protagonizaba junto a sus dos hijas, Terelu Campos y Carmen Borrego, de 53 y 52 años respectivamente.

Pionera en las tertulias matinales de contenido político desde aquel lejano 'Día a día' (1996-2004), la periodista ha manifestado su deseo de volver a primera plana con algo similar a lo que ya hizo. «Si en aquella época había interés, no te digo lo que sería ahora. Ojalá pudiera presentar una tertulia política», confesó en una entrevista reciente para el blog de Telecinco 'Que no salga de aquí'.

Unas declaraciones que muchos interpretaron como un claro guiño a sus jefes a pocas semanas de que su contrato finalizase. Su salud ha mejorado tras el ictus que sufrió en mayo de 2017, del que se ha recuperado bien, y la obstrucción intestinal que le llevó a operarse de urgencias hace más de un año, por lo que se encuentra con fuerzas para comandar un nuevo reto laboral.

Pese a que su vuelta a la tele es una incógnita, la matriarca del clan Campos sigue copando las revistas del corazón por su comentada vida privada. La comunicadora mantiene una relación sentimental con el humorista Edmundo Arrocet, nueve años menor. Aunque parece que esta relación tampoco atraviesa su mejor momento.

Ambos dejaron atrás la mansión de María Teresa en una lujosa urbanización de Las Rozas (Madrid) para mudarse a un chalet pareado, más pequeño, ubicado en la localidad madrileña de Aravaca y que se encuentra a diez minutos de la casa de Terelu. Su anterior hogar (dos mil metros cuadrados repartidos en 12 dormitorios, 15 cuartos de baño, piscina, ascensor, sala de cine y gimnasio) se encuentra en venta y, de momento, sin comprador. Su nuevo hogar, más modesto, dispone de 380 metros cuadrados habitables por el que paga un alquiler de 4.700 euros al mes. Así que no le habrán venido nada mal los once mil euros que, según las revistas, obtuvo tras subastar parte de sus muebles, como una pareja de sillones estilo Luis XV en madera tallada y dorada del siglo XIX, un piano de caoba o un reloj de sobremesa en bronce dorado.

Y ahora también la nieta

El clan Campos mantiene su periplo por Mediaset. El último fichaje del grupo de comunicación fue el de Alejandra Rubio, la hija de Terelu y del empresario Alejandro Rubio, para protagonizar un vlog en Mtmad, el canal de contenidos digitales de Telecinco. La propia María Teresa apareció en el espacio de su nieta para bromear sobre su futuro laboral. «Si no vuelvo a la tele, vienes aquí y me sacas», apuntó.

Terelu colabora en 'Sálvame' y en un programa para Telemadrid, mientras que Carmen Borrego ha decidido apartarse de la televisión después de su operación de cirugía estética porque, según ha contado, la fama le ha superado y le ha hecho perder el buen humor. Carmen ha dejado el magacín diario de Telecinco y ha afirmado que su intención es volver a trabajar detrás de las cámaras. «No quiero que mis hijos sufran más. Mi marido me ha pedido que lo deje porque no era feliz», argumentaba el pasado martes en su despedida.