«Las 'influencers' tienen más peso que modelos y actrices»

Teresa Laso, presidenta de Adymo, presentó la pasarela de moda./
Teresa Laso, presidenta de Adymo, presentó la pasarela de moda.

Isabel Fernández de Córdova presentó anoche su libro 'Comunicar la moda en internet' tras la inauguración de la I Pasarela de Moda de Asturias que se celebra en Gijón

GUILLERMO MAESE

Isabel Fernández de Córdova (Madrid,1975) es abogada y doctora en comunicación. Acumula en su vida profesional el ejercicio de la abogacía y la dirección de los departamentos de comunicación de varias marcas de alta gama en el mundo de la moda. Su experiencia y conocimiento del sector y de la comunicación y el marketing digital le hicieron animarse a publicar su libro primer libro 'Comunicar la moda en internet' que ha presentado en Gijón con motivo de la presentación de la I Edición de Pasarela de Moda de Asturias que organiza la Asociación de Diseño y Moda de Asturias.

-¿Han desbancado las grandes 'influencers' de las redes sociales a las modelos convencionales?

-Internet marca sus reglas, y han cambiado el panorama de la moda. Cuando las redes sociales no tenían tanto peso, los prescriptores de la moda eran modelos y actrices que aparecían en las revistas de papel. Ahora hemos cambiado de soporte, y por tanto los iconos. Así que sí tienen más peso.

-¿Mandar ropa a una influencer para que la enseñe en su instagram es más ventajoso para una gran marca que un desfile a la antigua usanza?

-Las herramientas de comunicación en el ámbito de la moda pueden convivir. Los desfiles han cambiado: antes eran para un nicho muy concreto, y ahora la mayoría son retransmitidos por streaming. Dolce&Gabanna ya ha invitado a blogueros a las primeras filas de algunos de sus desfiles. Las marcas los necesitan, y ellos necesitan a las marcas.

-Las cifras que puede llegar a cobrar una 'influencer' por una foto son escalofriantes. ¿Viven en una burbuja que puede llegar a estallar?

-Este fenómeno es relativamente nuevo, y tiene un proceso al que aún le queda mucho recorrido. Las marcas han entrado en una relación con ellas del que ambas partes salen muy beneficiadas. Ellas, porque mayoritariamente son chicas, ya son parte de las políticas de comunicación. Es cierto que hay veces que se notan síntomas de fatiga de ver tanta idealidad en sus vidas, pero no creo que esté cerca el final de este mundillo. Son cifras muy altas, pero hay que reconocer que en los últimos meses se han profesionalizado mucho y el usuario está premiando su trabajo. Hay chicas que han creado una marca a su alrededor.

-¿Cuál es el truco para sobrevivir?

-Ser una profesional, mostrar autenticidad y transparencia en cómo y qué comunicas. Las imágenes homogéneas no les beneficiará, deben actuar con inteligencia para no perder el favor del público.

-¿Hay prácticas fraudulentas?

-Para conseguir seguidores inexistentes hay todo tipo de trampas. Hay gente que lo ha intentado, pero poco a poco el sistema se ha ido depurando y dejando a un lado a los y las tramposas.

-¿Han obligado las redes sociales a cambiar las políticas de comunicación de las grandes marcas de moda?

-El ámbito del lujo fue muy reacio al principio al mundo de las redes sociales. Consideraban que su producto era demasiado exclusivo para entrar en un ámbito tan democrático como las redes sociales. La extensión del uso de estas herramientas hicieron innegociable su entrada a este mundo. A día de hoy ninguna marca que se presta está fuera de las redes, cada marca tiene una forma de promocionar su producto, pero están casi todas. La base de la comunicación en la moda es inspirar el deseo, y en eso instagram es perfecto.

-Habla de los cambios de la moda.¿Es un sector muy cíclico?

-La moda es tremendamente cambiante, ahí está su gracia. Todo puede volver, en los noventa la moda giraba en torno a las top model. Ahora ese modelo mediático ya no existe, pero nadie puede asegurar que no volverá la Naomi Campbell del siglo XXI.

-¿Qué consejo le da a los nuevos diseñadores?

-Creo que deben apostar por proyectos hechos con pasión y emoción, deben confiar en sus capacidades y ser ágiles y flexibles con las nuevas formas de comunicar y vender.