Sánchez aboga por concentrar el voto en el PSOE para llevar a la oposición «a los tres 'temores' de la España de las libertades»

Pedro Sánchez, este martes, durante su intervención.

Cerca de 2.000 leoneses dan calor a Pedro Sánchez, que hace un repaso a sus diez meses de Gobierno y compromete el blindaje en la Constitución del sistema público de pensiones | «Las cuencas mineras pueden contar con el compromiso del gobierno de España», ha asegurado

ANDREA CUBILLASLeón

Pedro Sánchez siente el calor de León. Lo hace gracias a los cerca de 2.000 leoneses que este martes abarrotaron el Pabellón de la Torre para sumarse al acto de campaña del líder socialista y actual presidente del Gobierno.

En el recuerdo, Carme Chacón en el segundo aniversario de su fallecimiento, una mujer que abrió camino, que rompió techos de cristal, que escenificó el socialismo que rompe barreras.

Entre una suma y sigue de aplausos, el líder socialista enumeró algunos de los logros alcanzados en los 10 meses de gobierno, como el blindaje de las juntas vecinales, la prestación para los parados de más de 52 años o la subida del permiso paternal a las ocho semanas para evitar que las mujeres tengan que escoger entre ser madres o desarrollarse personalmente.

«Y eso solo en 10 meses y con 84 diputados se ha hecho», remarcó Sánchez, que invitó a imaginar que podrán hacer con España si hay más de 84 diputados. En este sentido, Sánchez hizo alusión a los datos del CIS pero recordó que las urnas no se llenan de datos sino de votos, por eso hizo un llamamiento a la movilización ante el riesgo real que entrañan los ocho millones de españoles indecisos y de la posibilidad de que la derecha sume una mayoría y hagan de España lo que están haciendo en Andalucía.

Por ello, recordó la necesidad de concentrar el voto en el único partido que puede sumar más que la derecha y sus tres siglas. Por ello quiso pedir la confianza de aquellos que incluso que nunca le hayan votado o piensen que es el mejor candidato. «Se van juntos a la plaza de Colón, a tomar vinos y juntos se irán a la oposición», remarcó Sánchez, que calificó a los líderes de la derecha como los «tres temores de la España de los derechos y las libertades».

La 'buena gente'

Sánchez recordó que el PSOE representa a la «buena gente», la misma que le gusta discutir para arreglar problemas, que piensa en cómo solucionar su futuro. Lamentó que Rivera ante cualquier pregunta sólo hable de «el señor Sánchez« y que Casado solo se dedique al insulto, «porque el que insulta no tiene razones, solo pierde la razón».

El presidente del Gobierno además quiso hacer un ejercicio de memoria e hizo alusión a la sentencia que condenó de financiación irregular del PP, lo que empujó al PSOE a ofrecer una alternativa a España «y no resignarse a que la política quede sumido en el lodazal de la corrupción de los populares».

Y desde entonces, lamentó Sánchez, PP y Cs acusan al PSOE de pactar con el independentismo. «Tanto independentismo como la derecha son conscientes de que la independencia de Cataluña no se va a producir, porque los propios catalanes quieren vivir en España«, señaló Sánchez, que recordó la necesidades propiciar el diálogo para lograr ese diálogo, que se ha roto por la intención del independentismo de quebrantar la Constitución.

Orgullo de presidente

En su intervención este martes ante un abarrotado auditorio, Sánchez lamentó no haber podido reconocer el derecho de la eutanasia voluntaria y remarcó como prioridad de cara a la próxima legislatura la justicia social, la convivencia y la defensa del estado de las autonomías frente a la confrontación, y la lucha contra la corrupción.

En este punto, Sánchez se detuvo en el espionaje policial a Pablo Iglesias, reivindicando el buen nombre de la Policía Nacional, y recordó que con la moción de censura se logró acabar con la decisión política de frenar la investigación de la financiación irregular del PP y trasladó su compromiso de que a esos policías corruptos «lo pagarán hasta en sus últimas consecuencias».

En cuanto a la Justicia Social se traducirá en una ley moderna, para que la próxima legislatura sea en la que se reconozcan nuevos derechos en la salud, como la salud bucodental, y un gobierno que apostará por la justicia ambiental, con su compromiso con las cuencas mineras para «crear oportunidades, porque se lo merecen y lo necesitan. Por ello contarán con el apoyo del Gobierno del PSOE».

«Queremos futuro o pasado, queremos avanzar. A mí no que cabe duda de que el próximo 28 de abril y el 26 de mayo la ciudadanía apostará por el futuro, es decir, por el PSOE», señaló Sánchez, que confesó las ganas que tiene de ver a Luis Tudanca ver cómo presidente de Castilla y León.

Por último, Sánchez aseguró que es un honor ser el presidente del Gobierno si bien aseguró que no es menor honor ser el secretario general del PSOE y, con motivo del 140 aniversario del partido, instó a darse el regalo de ganar los comicios nacionales y autonómicos, y por ello emplazó a la ciudadanía a salir y votar y no confiarse como en las elecciones andaluzas. «Quedarse en casa, será votar a las tres derechas. Votar será mirar al futuro», concluyó Sánchez

«¿Cordón sanitario?»

«Nunca nos hemos movido de esta posición», puntualizó Sánchez, que acusó al PP y Cs de ejercer un ejercicio de deslealtad frente al PSOE «que siempre defenderá el estado de las autonomías y la Constitución española». Asimismo, hizo alusión a Rivera y a su intención de «poner un cordón sanitario» al PSOE, Sánchez se preguntó qué idea de la democracia y recordó la gravedad de poner el cordón a los millones de españoles que durante 40 años han votado a los socialistas.

El presidente además sacó pecho por España, uno de los países más sociable y más seguro para vivir, que reconoce la igualdad entre los hombres y las mujeres, con una gran esperanza de vida, por la dieta mediterránea, que incluye la cecina de León, bromeó Sánchez, que si bien recordó que es fruto del sistema público y gratuito sanitario.

Algo que no impide tener una mirada crítica, señaló Sánchez, que aseguró no querer tener un país en el que la gente joven tenga que escoger entre emigrar o tener un trabajo precario o que la gente mayor tenga que escoger entre comer o pagar la factura de la luz, o un país que las mujeres tras salir a tomar una copa sienta inseguridad como consecuencia de «manadas» en las calles de nuestro país. «Yo quiero un país en el que las mujeres cobren lo mismo que los hombres y las mujeres vivan libres, seguras y con plenas garantías de poder desarrollar su potencial profesional».