Casado advierte de que no dimitirá por severo que sea el retroceso del PP en las urnas

Pablo Casado, durante un acto político en Ibiza. /EFE
Pablo Casado, durante un acto político en Ibiza. / EFE

El presidente del PP aspira a que el bloque de la derecha sume, no se compromete a respetar la lista más votada y no se abstendrá para salvar una investidura de Sánchez

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

No entra en los planes de Pablo Casado una retirada en caso de hundimiento electoral. Si el PP retrocede, como pronostica el CIS, a los 66-76 escaños, el presidente de los populares garantiza que continuará al frente de la formación conservadora. «Por supuesto -ha descartado la dimisión-, yo estoy elegido para cuatro años en las primeras primarias de la historia del PP, he cogido el partido con una intención de voto en un 16% y fragmentado en un espacio electoral en tres, que venía de perder 60 escaños y un 30% de su electorado, y creo que la línea que estoy marcando es la que hacía falta, que es una línea sin complejos y transversal».

Casado ha recordado esta mañana en una entrevista en Onda Cero las palabras del expresidente del Gobierno José María Aznar en la convención nacional que el PP organizó en enero. «Tienes la situación más difícil que tuvimos Fraga, Rajoy y yo», ha citado el líder de los populares, que, además, ha subrayado que sus dos antecesores en el cargo contaron con «cuatro años» para dar la batalla al PSOE y «ganaron a la tercera». Él aspira a romper la tendencia de las encuestas, que da por sentado que yerran «como siempre» en sus predicciones, y confía en que su esfuerzo, que ha calificado de «sobrehumano» con «130.000 kilómetros» recorridos y una «reconstrucción de todo el espacio electoral y mediático», dé resultado.

En realidad, pocos en el PP auguran que un retroceso en las urnas vaya a costarle el puesto a Casado. Fuentes territoriales sí vaticinan, en todo caso, que una caída pronunciada de escaños traería consigo «ruido» interno y «turbulencias», sobre todo porque sectores dispares de la formación conservadora llevan tiempo planteando sus dudas sobre una estrategia que pasa por extremar los mensajes. El malestar, sin embargo, reconocen, se expresará siempre y cuando la suma con Ciudadanos y Vox no dé para gobernar. «El poder -apuntan- compensa la pérdida de votos». Y nadie descarta que el bloque de la derecha pueda alcanzar su objetivo.

El presidente de los populares ha insistido hoy en que algunas encuestas sí recogen esa posibilidad de llegar a la mayoría absoluta en alianza con los otros dos socios potenciales. A lo que no concede ninguna credibilidad es al último barómetro del CIS, en el que los socialistas doblan a los populares. «Lo tenía que haber pagado el PSOE, porque es un acto de propaganda electoral, puro 'fake news'», ha denunciado. Tal y como lo ve, hay elementos que no se están teniendo en cuenta: que «el PP tiene mucho voto oculto siempre» y que sigue habiendo un «40% de indecisos». De hecho, no renuncia a lograr los 28 escaños que, según sus cálculos, bailan y están en juego y podrían darle una «victoria» que, sin embargo, le niegan todos los estudios demoscópicos.

Casado, además, está convencido de «haber reconectado» con el elector que, defraudado, abandonó a las siglas del partido en 2015. Entonces Mariano Rajoy dirigía el Gobierno. «Ahora mismo los votantes de Vox no tienen ninguna excusa para no confiar en el PP, y los de Ciudadanos, tampoco. Ahora que me digan si el PP no defiende la unidad de España, la bajada de impuestos, la defensa de la familia, la seguridad sin complejos y la vuelta a la política internacional», ha reivindicado dando por hecho que ese tipo de políticas eran más difíciles estando en la Moncloa y en minoría parlamentaria.

No es no

Pase lo que pase, lo que sí tiene claro es que nunca se abstendrá para facilitar una investidura de Pedro Sánchez, pese a que en 2015, en los meses de bloqueo parlamentario, el PP censuró el «no es no» del secretario general del PSOE. «Yo con Sánchez, que le hemos pillado negociando en Pedralbes la independencia de Cataluña -ha insistido en la tesis- y que le ha estado llamando a Otegi para que le apruebe los reales decretos, a un terrorista condenado por pertenencia a banda armada, es que no hay nada que negociar».

Tampoco se compromete a respetar la lista más votada, una de las máximas del PP en los últimos años. No habiendo salido adelante su iniciativa de reforma electoral para que así sea en los ayuntamientos -una propuesta que ha desaparecido del programa de los populares-, Casado dice tener manos libres: «La ley es la que legitima las normas en las elecciones».

CIS