Cs esperará al resultado autonómico antes de 'inclinar la balanza' en León

Miembros de Cs en la noche electoral durante el recuentro de resultados./
Miembros de Cs en la noche electoral durante el recuentro de resultados.

El PP y el PSOE abren líneas de diálogo con la formación naranja a la espera de poder cerrar un acuerdo que permita hacerse con el bastón de mando del Ayuntamiento de León | Ciudadanos quiere 'gobernar' y sus preferencias sólo estarán limitadas por posibles pactos autonómicos

J. Calvo
J. CALVOLeón

Será Ciudadanos (Cs) quien determine quién ocupará la alcaldía de León capital y en esta ocasión lo hará con un plus hasta ahora desconocido: lejos de lo acordado en la última legislatura ahora quiere gobernar y asumir responsabilidades.

En detalle

Más allá de esas dos realidades lo cierto es que la formación naranja a nivel local asume que sus preferencias 'personales' y las 'políticas' no serán determinantes en el resultado final de la ecuación.

En realidad, hoy, todo depende de lo que ocurra a nivel autonómico. Se trata de una realidad reconocida desde el seno de la formación naranja. «Las decisiones no se toman aquí», aseguró a leonoticias un representante de Cs en León ante la tesitura de optar por PP o PSOE.

Pacto en Castilla y León

Pero no se trata de una sensación aislada. En las filas del Partido Socialista se reconoce algo similar. «El pacto en Castilla y León será clave en una o en otra dirección», se ha advertido.

Más allá de la pugna por hacerse con la alcaldía de León lo cierto es que todo lo que ocurre en la capital tiene un cierto aire de provisionalidad. Antonio Silván y José Antonio Diez ya tienen hoy asumido que en los próximos cuatro años habrá una serie de alcaldías que estarán en manos de Ciudadanos y que no serán, precisamente, las menos relevantes.

Eso, en primer término, ya que por extensión hoy se admite abiertamente que con el actual equilibrio de fuerzas la propia alcaldía pudiera llegar a caer en manos de Ciudadanos si un pacto autonómico así lo exigiera o lo recomendara.

En cascada

Para el PSOE la única vía de romper esa situación de 'malicioso equilibrio' se encontraría en la posibilidad de que prosperara el contencioso administrativo que se abrirá tras conocerse, vistas las actas, posibles irregularidades en nuevas mesas electorales.

Prueba de que las decisiones se tomarán 'en cascada' es la estructura de pactos que están tomando las principales formaciones políticas. El PP ha configurado este miércoles un comité para la gobernabilidad que coordinará las negociaciones de los pactos a nivel autonómico y local, cuya constitución ha presidido en la sede del partido su secretario general, Teodoro García Egea.

El comité estará dirigido desde Génova por un equipo integrado por el propio García Egea, el vicesecretario de Organización, Javier Maroto, y la diputada y líder del PP navarro, Ana Beltrán, según ratificó el pasado lunes el Comité Ejecutivo Nacional.

A este equipo se ha sumado la vicesecretaria de Política Social y coordinadora de la campaña de las elecciones municipales y autonómicas, Cuca Gamarra.

Los responsables del comité para las negociaciones a nivel municipal serán los diputados por Madrid Antonio González Terrol y por Cáceres Alberto Casero.

Villegas

Mientras la dirección de Ciudadanos creó esta misma semana un comité nacional de negociación de gobiernos para acordar «los mejores» pactos para gobernar en aquellos ayuntamientos y comunidades donde Cs tiene la llave y que, de momento, no ha recibido instrucciones de vetar al PSOE ni tampoco excluir a Vox.

Una decisión que se ha tomado, ha explicado la portavoz del partido, Inés Arrimadas, con el objetivo de «promover ejecutivos sensatos, no de pillar cacho».

Este comité está bajo la dirección del secretario general, José María Villegas, y coordinado por el secretario de Acción Institucional, José María Espejo, no ha recibido por ahora ninguna «instrucción» concreta ni de vetar pactos con el PSOE, ni de excluir al partido de Santiago Abascal.

Sólo el PSOE se mantiene alejado de este tipo de comités y apuesta todo al poder negociador de la formación y en el que ha participado en otras ocasiones. Todos los acuerdos, eso sí, tendrán que contar con la aprobación inicial de los comités provinciales y el respaldo autonómico y federal.