Ciudadanos retira el cordón sanitario al PSOE y a Vox para negociar

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera (c), con el resto de su equipo durante su comparecencia en la sede del partido. / EFE/ Kiko Huesca

La dirección del partido designa un comité negociador que estudiará los pactos «caso por caso»

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

El cordón sanitario de Ciudadanos al PSOE para gobernar en ayuntamientos y comunidades se relaja. Aunque su prioridad será repetir la fórmula andaluza con el PP, como reconocen fuentes de la dirección, la formación liberal no cierra ahora la puerta a ningún pacto con los socialistas, pero tampoco con Vox.

Los resultados de este domingo han dado al partido de Albert Rivera la llave que decantará a izquierda o a derecha los Ejecutivos autonómicos de Castilla y León, Aragón, Murcia o La Rioja o de algunos ayuntamientos importantes como Madrid o Zaragoza. En la cúpula naranja no quieren tomar ninguna decisión precipitada. Piden «calma» y «paciencia» y auguran un proceso de negociación «muy lento». «Vamos a hacer las cosas bien y a negociar buenos gobiernos», remarco ayer la portavoz nacional, Inés Arrimadas, en una breve comparecencia en la sede del partido.

Apenas doce horas después de conocerse los resultados del 26-M, Albert Rivera reunió a su comité ejecutivo para analizar los datos arrojados por las urnas, muy alejados de las expectativas creadas. El objetivo era superar al PP y erigirse como la voz más nítida y contundente de la oposición a Pedro Sánchez. La dirección discutió la estrategia a seguir para entrar a gobernar allí donde los números den. Para ello, los liberales han creado un comité nacional de negociación que estudia desde hoy las numerosas alternativas que se abrirán en toda España con el objetivo de «promover ejecutivos sensatos» y «no de pillar cacho». «Entiendo la premura pero todavía no hemos hablado de casos concretos», insistió Arrimadas.

El comité, que estará pilotado por el secretario general, José Manuel Villegas, y por el secretario de Acción institucional, José María Espejo, dos de los hombres de la máxima confianza de Rivera, no ha recibido por ahora ninguna «instrucción» concreta sobre con quién sentarse a negociar y analizarán «caso por caso».

Fuentes de la dirección insisten en que el criterio general será buscar acuerdos de centro derecha pero sin cerrar la puerta a futuros ejecutivos con los socialistas allí donde sea posible hacerlo sin el concurso de Podemos. «Por ahora no hemos hablado de ninguna posición –remarcó la portavoz de Ciudadanos–, hay mucho en juego y se debe mirar todo con detenimiento». Sería el caso de Castilla y León, donde el PP lleva gobernando 32 años o de Aragón, donde el socialista Javier Lambán se ha manifestado en contra de la política de Sánchez hacia los soberanistas.

El papel de Vox

Con Vox el criterio sí se modula. Si tras las elecciones andaluzas Ciudadanos sólo contempló el apoyo externo de la formación de Santiago Abascal, ahora, tras las autonómicas y municipales, el partido liberal ya no descarta con la misma rotundidad el veto a la entrada de Vox en los gobiernos locales y autonómicos donde estén los naranjas y los populares. «Ya veremos», remarcan desde la cúpula del partido, aunque estas mismas fuentes reconocen que su preferencia sigue siendo no contar con la extrema derecha.

Madrid es una de las opciones donde un posible tripartito entre PP, Ciudadanos y Vox, tanto en la alcaldía como en la Presidencia de la comunidad, suena con más fuerza. Una triple alianza que ha criticado el exprimer ministro francés y candidato de Ciudadanos en Barcelona, Manuel Valls, que amenazó ayer con romper con los liberales si Rivera accede a pactar con Abascal. De producirse la ruptura, Valls tendría el camino libre para pactar en Barcelona –donde ha obtenido seis concejales este domingo– sin los corsés de Ciudadanos.

Lo que sí dejó claro Arrimadas es que ninguno de estos posibles acuerdos cambia su no a la investidura de Pedro Sánchez. En las filas liberales dan por hecho un pacto entre PSOE y Podemos, y solo se abren a respaldar con sus 57 diputados al presidente del Gobierno para obligar a Quim Torra a que acate la Constitución. Un extremo que el Ejecutivo socialista no comparte. «Creo que hemos sido muy claros. Vamos a liderar la oposición. Sánchez tiene formado su gobierno con los populistas y esto lo sabe toda España», zanjó la líder de Ciudadanos en Cataluña, a quien la dirección del partido ha nombrado portavoz en el Congreso para esta legislatura. Arrimadas sustituye en el cargo a Juan Carlos Girauta y asumirá así buena parte del protagonismo en la tarea de oposición al Ejecutivo socialista.

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