El Estado empuja a Red Eléctrica a comprar Hispasat por 949 millones

El presidente de REE, Jordi Sevilla. /R. C.
El presidente de REE, Jordi Sevilla. / R. C.

La gestora del sistema, con un 20% de capital público, adquiere a Abertis la firma tecnológica cuyo control era clave para España

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Objetivo cumplido. Hispasat será plenamente española como quería el Gobierno. Mediante un encaje de bolillos, la empresa de infraestructuras de satélites pasará a estar controlada por Red Eléctrica Española (REE), a su vez participada por el Estado. Una operación en la que la compañía que gestiona todo el sistema de transporte de la luz, desde las centrales hasta los puntos de distribución, invertirá 949 millones de euros, según informó ayer a la CNMV.

La empresa semipública presidida por Jordi Sevilla desde el pasado mes de julio ha llegado a un acuerdo con Abertis para comprarle el 89,6% del capital que esta compañía tenía en Hispasat, una operación que ha sufrido continuos altibajos en los últimos años por el último cambio de Gobierno; por la compra de Abertis, en la que finalmente participaron ACS y la italiana Atlantia; y por las reticencias ministeriales a la hora de valorar y plantear la adquisición.

En la mente de ambos Ejecutivos se encontraba la necesidad de mantener la españolidad de Hispasat, una sociedad estratégica para el control espacial civil y de defensa de todo el territorio. Además, es el cuarto operador de Latinoamérica y el octavo a nivel mundial. Sin embargo, Jordi Sevilla no había mostrado demasiada premura en realizar la transacción durante los últimos meses. Un periodo en el que incluso había insistido en varios foros internos que acometería esta operación cuando lo pidiera el Gobierno. Pero, al mismo tiempo, aclaraba que no lo haría «a cualquier precio». Y así ha sido. Con la táctica de la dilación temporal, el valor que se le da a Hispasat es ahora de unos 1.050 millones de euros;inferior a los 1.254 millones en los que ACS cuantificó ese importe; y también a los 1.149 millones estimados por el anterior presidente de REE, José Folgado en un preacuerdo con Abertis.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez ha salvado un bache que le podría provocar un quebradero de cabeza en el futuro si finalmente no se materializaba esta transacción e Hispasat quedaba a los pies de los caballos de uno o varios fondos de inversión extranjeros que pudieran lanzarse a por la compañía. Las críticas, entonces, habrían llegado a las puertas de un año electoral.

No afectará al dividendo

Red Eléctrica ha aclarado al regulador que financiará esta adquisición con deuda externa y que, por tanto, no acabará por afectar a sus accionistas. La compañía es una de las que mejor dividendo ofrecen a sus socios en el mercado bursátil español. El año pasado ese reparto de beneficios fue de 0,9188 euros por acción, un 7% por encima del ejercicio anterior. Para la empresa, cuyos títulos cerraron ayer a 19,8 euros –un 25% más que hace un año– supondrá un avance definitivo en la consolidación como operador global de infraestructuras de carácter estratégico tanto en España como en el ámbito internacional, gestionando redes de transporte eléctrico, redes de fibra óptica y satélites. Por su parte, Abertis aclara que esta venta va «en línea con la estrategia de focalización sectorial» para ser fundamentalmente un operador de autopistas.

Al final de este camino se ha llegado después de meses de vicisitudes por una adquisición que llegó a encallar, aunque después ha resucitado. Los primeros pasos para lograr este acuerdo se forjaron con Folgado en la presidencia de REE, aunque nunca llegó a fructificar.

Uno de los principales problemas llegó en el momento en el que la firma de concesiones italiana Atlantia lanzó una OPA sobre Abertis. Fue a mediados de 2017. Entonces surgieron las primeras reticencias en el Ministerio de Energía, dirigido por Álvaro Nadal, ante la posibilidad de que una empresa extranjera controlara los satélites de Hispasat, así como las autopistas que gestiona Abertis por toda España.

En octubre de ese mismo año la constructora ACS lanzó una OPA sobre Abertis. A partir de ese momento se produjo un cruce de negociaciones e intereses que derivó en un acuerdo entre ambas firmas para lanzar una opa conjunta que finalmente fructificó, a falta de repartirse los activos de la empresa según sus intereses.

 

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