Garamendi oficializa su candidatura a la presidencia de la CEOE

El actual presidente de la patronal de las pymes (Cepyme), Antonio Garamendi./Archivo
El actual presidente de la patronal de las pymes (Cepyme), Antonio Garamendi. / Archivo

El empresario vasco recibe el apoyo unánime de todos los miembros de la patronal, que celebrará elecciones el 21 de noviembre

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Ya es oficial: Antonio Garamendi es por el momento el único candidato a la presidencia de la CEOE. Así lo anunció este miércoles el empresario vasco durante la celebración de la junta directiva de la organización, que además formalizó a su vez la fecha para las elecciones: serán el próximo 21 de noviembre, según confirmó la patronal en un comunicado.

Además, la CEOE resaltó que Garamendi, su actual vicepresidente y a la vez presidente de Cepyme, cuenta con el apoyo unánime de todos sus miembros: «Todos los miembros de la Junta Directiva que han tomado la palabra han mostrado su apoyo a Antonio Garamendi, al mismo tiempo que han expresado su reconocimiento a la labor realizada por el actual presidente de la CEOE, Juan Rosell», que termina su mandato el próximo diciembre y no puede optar a la reelección.

Tras el anuncio oficial, muchos de los representantes de las principales patronales tomaron la palabra para dar su apoyo al candidato. Así lo hizo, por ejemplo, Juan Pablo Lázaro, presidente de la madrileña CEIM, una de las de mayor peso, quien le dio su «apoyo total» al tiempo que alabó su «amplia experiencia» en las organizaciones empresariales, que inició en su etapa al frente de la Confederación Española de Jóvenes Empresarios (CEAJE), lo que le otorga un gran conocimiento de la realidad del mundo empresarial, lo que -a su juicio- «es un elemento clave».

Pero también tuvieron palabras de cariño los representantes de Valencia, Andalucía, País Vasco... así como de las organizaciones sectoriales del metal, la banca, la construcción, etc., que le ven como «la figura más adecuada» en estos momentos para presidir CEOE y «reimpulsar a la organización como representante de los empresarios españoles», según resaltó el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Javier González de Lara.

Incluso el dirigente de la patronal catalana, Joaquim Gay de Montellà, felicitó en público a Garamendi, después de que en los últimos meses amagara con presentarse él también a la presidencia de la CEOE, algo que ha descartado tras darse cuenta de que no tiene el suficiente respaldo.

Único candidato

Tras esta renuncia, no es previsible que se presente ningún otro candidato, según confirmaron fuentes de la patronal, aunque hasta siete días antes de la votación habría tiempo. Para poder optar a la presidencia, los estatutos de la CEOE exigen contar con el aval de al menos 20 vocales que representen como mínimo a cuatro organizaciones diferentes, que, a su vez, no podrán prestar su apoyo a más de una candidatura.

Además, según los Estatutos de la patronal, el censo electoral estará integrado por los vocales de la Asamblea General con derecho a voto que conformarán la composición de la misma el 21 de noviembre. El voto tendrá que ser, por otro lado, presencial y secreto.

Amplia trayectoria

La trayectoria de Garamendi (Vizcaya, 1958) le avala como un firme conocedor del gremio, de la idiosincrasia empresarial y de los problemas que les afectan, así como de los retos que tienen por delante. Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto, se inició muy joven en los negocios de su familia y luego en proyectos propios, para después dar el salto a los consejos de administración de grandes empresas.

Asimismo, es exconsejero de Red Eléctrica de España (REE) y, entre sus diversos cargos, ha sido consejero delegado de Bankoa, presidente del Grupo Negocios, consejero de Babcock & Wilcox y de Tubos Reunidos, así como presidente de la patronal de jóvenes empresarios Ceaje y vocal de la Cámara de la Propiedad de Vizcaya.

A su vez, su carácter dialogante le convierten en una pieza que puede ser clave en la interlocución social. Y es que precisamente el gran reto que tiene por delante, una vez solucionado para los próximos tres años el pacto salarial, es defender los intereses de los empresarios frente a la intención del Gobierno de subir los impuestos a las compañías, algo a lo que desde la CEOE se oponen con uñas y dientes.

Pero habrá que esperar a que presente su programa para saber cuáles serán sus principales líneas de actuación, aunque cabe esperar que continúe con el trabajo de su antecesor, quien, con la «complicada herencia» que le dejaron, se va contento y muy satisfecho con lo logrado, ya que, pese a haberle tocado los peores años de recesión, ha logrado tres grandes acuerdos: el del salario mínimo, el del empleo juvenil y el IV AENC, según resaltaron fuentes de la patronal.

 

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