El adiós de Rosell: «Hemos dejado el barco en la buena dirección»

El adiós de Rosell: «Hemos dejado el barco en la buena dirección»

El presidente de los empresarios presume de los 21 millones de euros que deja en la caja y de la «estrecha» relación que mantiene con Alemania

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Tras ocho años al frente a la CEOE, Juan Rosell afronta sus últimos días como presidente. El próximo 21 de noviembre será relevado por el actual vicepresidente de la organización y a su vez presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, el único candidato que se ha presentado a las elecciones. Rosell se va «orgulloso» de cómo deja a la organización que representa los intereses de las grandes empresas españolas, más cuando accedió en un momento muy complicado, después de la dimisión de su antecesor, Gerardo Díaz Ferrán, que terminó en la cárcel.

«Hemos dejado el barco en la buena dirección, con largo recorrido», ha presumido el empresario catalán durante un encuentro informal que mantuvo hoy con algunos medios de comunicación. De hecho, se ha jactado de que la patronal cuenta en la actualidad con una liquidez de 21 millones de euros, lo que da «la posibilidad de hacer cosas importantes y habrá que hacerlas».

El todavía presidente de la CEOE ha asegurado que, desde que accedió al puesto (en el año 2010), han vivido «años muy duros», en referencia tanto a la crisis económica que asolaba el país y que hizo que muchas empresas desaparecieran del mapa, como de la crisis institucional que vivía la organización tras la detención y posterior condena de Díaz Ferrán por varios fraudes empresariales, fundamentalmente el vaciamiento patrimonial del grupo de viajes Marsans.

Desde entonces, muchas cosas han cambiado en la CEOE, tal y como ha asegurado Rosell, que ha destacado «aspectos clave» que se han impulsado, como el código ético, la auditoría, diferentes legislaciones, la firma de los Acuerdos para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC)... En este sentido, ha defendido una vez más el pacto alcanzado con los sindicatos para elevar el salario mínimo a los 1.000 euros al mes en 2020, pese a que «había gente que no lo veía claro», y considera que «va a tener una repercusión importante y decisiva», al tiempo que se ha mostrado contrario a la tesis del Banco de España de que la subida a 900 euros del SMI anunciada por el Gobierno podría destruir 150.000 empleos.

Además, el directivo catalán ha presumido de haber tenido una buena relación con los diferentes presidentes que ha habido, tanto con José Luis Rodríguez Zapatero como con Mariano Rajoy, y de haberles ayudado en su tarea. «Hemos intentado ayudar al Gobierno siempre que hemos podido», ha asegurado Rosell, que ha desvelado que la relación «muy estrecha» que tenía la CEOE con Alemania, y más concretamente con la canciller Angela Merkel, sirvió para proporcionar «información sensible» al Ejecutivo que le sirvió para tomar decisiones durante la crisis.

Por último, ha querido dejar claro antes de abandonar el barco que en todo momento ha representado la opinión de la patronal, no la suya propia, puesto que ha dejado caer que él «hubiera sido más atrevido en algunos temas». Y ha mostrado su confianza en el futuro de la organización con el liderazgo de Garamendi. «Seguro que los que vienen, que conocen bien la casa, lo van a hacer mejor», ha augurado.

 

Fotos