BBVA despide a Antonio Béjar, el directivo vinculado al 'caso Villarejo'

El presidente de BBVA, Carlos Torres. /R. C.
El presidente de BBVA, Carlos Torres. / R. C.

Sale ahora del banco tras la investigación interna en torno a los contratos con el excomisario, tras ser cesado como responsable de la Operación Chamartín en julio

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La crisis del 'caso Villarejo' se ha llevado por delante a otro directivo con altas responsabilidades en BBVA: se trata de Antonio Béjar, quien fuera jefe del Área de Riesgos y Recuperaciones Inmobiliarias de la entidad y más recientemente presidente de la sociedad Distrito Castellana Norte (la conocida como 'Operación Chamartín' en Madrid). El grupo ha despedido a Béjar como consecuencia de un procedimiento interno abierto en su día por la entidad dentro del contexto de la investigación llevada a cabo por el banco a raíz del análisis de los contratos de BBVA con Cenyt, la empresa de seguridad vinculada al excomisario José Manuel Villarejo, ahora en prisión.

Fuentes de la corporación aclaran que el despido «está relacionado con ese análisis que había arrancado previamente» a la propia imputación de BBVA por parte de la Audiencia Nacional a finales del pasado mes de julio. Por tanto, indican en el grupo, la decisión no tiene relación con su estrategia de defensa de cara a este proceso. El banco, presidido por Carlos Torres, había apuntado ya que había encontrado «hallazgos relevantes» sobre esos trabajos en el proceso de investigación interna llevado a cabo desde enero y cuyos resultados están siendo remitidos a la Audiencia Nacional.

Antonio Béjar se había convertido en una 'patata caliente' para BBVA después de que lo apartaran de la presidencia de la 'Operación Chamartín', precisamente casi al mismo tiempo en el que este desarrollo urbanístico fuera definitivamente aprobado por el Ayuntamiento de Madrid. Desde entonces, la entidad reconocía que estaba «valorando su situación» para determinar si podía reincorporarse a la estructura del banco, donde tenía su puesto de trabajo antes de hacerse cargo de Distrito Castellana Norte u optaba por materializar el despido, como finalmente ha ocurrido.

Este histórico directivo de BBVA también se encuentra imputado dentro de la causa que investiga los trabajos encargados a la empresa de seguridad de Villarejo, supuestamente para realizar espionajes a empresarios, políticos y periodistas durante una etapa del expresidente de BBVA, Francisco González, en el poder. Lo habrían hecho para evitar el desembarco de Sacyr y otros grandes accionistas a la cúpula de la entidad financiera a partir de 2004.

El mismo día en el que el juez del 'caso Villarejo' imputaba al banco a finales de julio, la Fiscalía Anticorrupción retiraba la petición que había realizado anteriormente para que fijase una fianza de medio millón de euros a Antonio Béjar para eludir la prisión. El cambio de criterio del Ministerio Público llegaba después de las tres horas de declaración del exdirectivo, que prometió colaborar. En cualquier caso, el juzgado sigue investigando la supuesta orden que dio Béjar en junio para que Distrito Castellana Norte destruyera la documentación sobre los contratos de Villarejo y la entidad.

La salida de Béjar es la segunda de calado que ha protagonizado BBVA desde que también a finales de julio prescindiera de los servicios de Eduardo Arbizu, quien fue responsable jurídico del banco desde 2002 hasta 2018, prácticamente durante todo el mandato de Francisco González. A Arbizu le sustituyó Ana Fernández Manrique como responsable del área de Regulación y Control Interno. Aunque el banco no especificó en su momento las razones de ese despido sí que se produjeron dentro del contexto de la investigación interna y sus derivadas del 'caso Villarejo'.