El FMI matiza sus alertas sobre la economía: recesión no, pero desaceleración más acusada sí

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ayer en Washington. / EFE
La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, ayer en Washington. / EFE

El crecimiento, advierte, «ha seguido perdiendo ímpetu» por el 'brexit' y la guerra comercial mientras la OMC observa «fuertes vientos en contra»

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Este 2019 habrá temporal económico, eso seguro, aunque todavía no está claro si llegará a entrar en la categoría de huracán o se quedará en tormenta fuerte. De momento, los últimos pronósticos avanzados este martes por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) van más bien en el segundo sentido, aunque por ahora toca apretar pues «el tiempo es más inestable».

Así definió Christine Lagarde, directora gerente del FMI, el panorama actual marcado por un crecimiento cada vez más «vulnerable» a los diferentes elementos de riesgo que aún persisten, y que básicamente no han cambiado mucho en los últimos meses aunque tampoco se han mitigado. Se trata, en primer lugar, de la cada vez más incierta fórmula de salida del Reino Unido fuera de la UE, el llamado 'brexit'.

También está el elevado nivel de endeudamiento en algunos países y sectores económicos , cuestión sobre la que ya alertaron la semana pasada los responsables del Banco Central Europeo (BCE). A ello se unen las tensiones comerciales que, con guerra arancelaria oficialmente declarada o sin ella, llevan meses pasando factura y, como colofón –en gran medida efecto de todo lo anterior– una intranquilidad importante en los mercados financieros.

«Es una desaceleración sincronizada», avisó Lagarse desde Washington, en su discurso previo a las reuniones de primavera que el Fondo y el Banco Mundial (BM) celebrarán desde 12 al 14 de abril. No es cuestión de que baje un bloque de países u otro. «Es la economía global la que se encuentra en un momento delicado» –apuntó–, por lo que rebajará sus previsiones macroeconómicas.

Los bancos centrales ayudan

A principios de año el FMI_preveía un crecimiento de la economía mundial del 3,5% este año y del 3,6% el próximo, pero esas tasas ya no se alcanzarán. El ritmo de expansión «ha seguido perdiendo ímpetu», señaló, aunque estimó que continúa siendo «razonable». De hecho, descartó la posibilidad de «una recesión a corto plazo», en parte porque la actividad mundial –resaltó– se beneficiará del «actual ritmo más paciente de normalización monetaria por parte de los principales bancos centrales», empezando por la Reserva Federal.

También prevé «un mayor estimulo» por parte de algunas grandes economías, como China con sus planes de inversiones. Por eso espera «algún tipo de repunte en el crecimiento» entre finales de 2019 y principios de 2020, aunque de antemano advirtió de que sería «precario» porque esta mejoría potencial «es vulnerable a diversos riesgos a la baja» como los citados antes.

Las propias perspectivas del Fondo avalan ese recelo. Si hace dos años el 75% de las economías nacionales del mundo registraban un repunte en el crecimiento de su Producto Interior Bruto (PIB), ahora el 70% sufre una desaceleración e incluso parte prevé un frenazo en su actividad.

Mayor «incertidumbre»

Más pesimista parece mostrarse la Organización Mundial del Comercio (OMC), a la vista de la literatura de su último informe anual. Allí, además de avisar del esperado «aumento en las tensiones comerciales», habla también de un incremento de la «incertidumbre» sobre la evolución de la economía global.

«Hay fuertes vientos en contra», llega a constatar tras señalar que en caso de una guerra comercial «total» entre EE UU y China –sus conversaciones bilaterales siguen abiertas 'sine die', pero sin avances claros y con riesgo de ruptura– «no habría un ganador y un perdedor, sino muchos perdedores» porque «todo el mundo se vería perjudicado» por un freno de comercio global –para el FMI sería una «herida autoinflingida»–. Y ya hay cálculos de ello:_el PIB_mundial caería un 2% y el comercio un 17% en el horizonte de 2022.

«Nadie debería sorprenderse de estas perspectivas», dijo este martes desde París el director general de la OMC, Roberto Azevedo, quien alertó del «aumento de las tarifas arancelarias». Por ejemplo, entre EE UU y China resultan hoy seis veces más altas que a principios de la última crisis.