Caja Rural consolida su crecimiento en León, eleva su inversión un 11% hasta los 164 millones y alcanza los 575 millones de volumen de negocio

El presidente y director general de Caja Rural presentan en León el balance del 2018. / Peio

La entidad zamorana saca músculo en la provincia de León, tras cerrar un 2018 de éxito, con 3.000 clientes nuevos, un beneficio neto de 21,1 millones y un negocio que asciende a los 3.361 millones, «permitiendo reafirmar la presencia de la banca de proximidad y la salida de la crisis»

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Caja Rural encara 2019 como un año ilusionante, con la proximidad y la cercanía como bandera, siempre pegado al territorio y con el objetivo a corto y medio plazo de aumentar su presencia en León.

Lo hace tras un año de «razonable éxito», un 2018 que es sinónimo de consolidación y avance del modelo de banca cooperativa que representa la entidad zamorana, cumpliendo con sus expectativas y situándose por encimad e sus competidores.

Es la radiografía que este viernes ha esbozado su director general, Cipriano García Rodríguez, que ha recordado que la propuesta de Caja Rural es sencilla: una entidad financiera local que trabaja por y para León, ganando la confianza y la fidelidad de los socios y los clientes, lo que se traduce en un aumento de la rentabilidad y la solvencia, «permitiéndonos apoyar más a las sociedad leonesa».

En este sentido, García Rodríguez recordó que el 2018 arrojó un volumen de negocio en León que ascendió a los 575 millones en León, lo que representa un crecimiento interanual del 12,7%, y anotó una tasa de crecimiento del 12,2% con alzas «muy significativas» en inversión del 10,9%.

En cuanto a la nueva inversión en la provincia, el importe se elevó hasta los 164 millones, que en el último lustro vienen a representa los 611 millones, con una tasa de crecimiento del 12%, con alzas de inversión próximas al 11%.

Dato significativo, según destacó, fue la constitución de nuevas hipotecas durante el 2018, que en León representaron el 10,7% del capital siendo el 6,2% del total de hipotecas suscritas en la provincia. Una cifra que además permite observar un movimiento mobiliario «razonable».

Datos globales

Cifras que León acapare más del 25% del volumen de negocio total de Caja Rural, que cerró 2018 con 3.361 millones de euros de volumen de negocio total, es decir, un 7,5% más que en 2017 y consolidando una tendencia en alza que se inició en 2015 y que «permite afirmar que ya vamos superando la crisis de los últimos años».

En cifras

-El volumen de negocio ascendió a los 3.361 millones de euros, un 7,5% más que en 2017. En León alcanzó los 575 millones

- La concesión de nueva financiación a empresas y particulares alcanzó los 600 millones en 2018, un 135% más que en 2017, y en León alcanzó los 164 millones, cerrando el último lustro en los 611 millones

-Caja Rural cuenta con 277 empleados, una extensa red de 92 oficinas repartidas en Zamora, Valladolid, Orense y León, ésta última con 18 oficinas, de las que siete están en la capital leonesa

-EL 95% de los empleados en la provincia de León son tituladores medios y superiores, con una media de edad que ronda los 34 años, siendo el 42% mujeres

-Caja Rural cuenta con 48.000 socios, de los que 31.000 radican en la provincia de León, así como un total de 233 cooperativas asociadas.

Un ejercicio en el que Caja Rural alcanzó los 600 millones en financiación a empresas y particulares, anotando un crecimiento del 6,7% de recursos gestionados y alcanzando los 200 millones en recursos propios. En cuanto a la tasa de morosidad, la entidad cerró en el 5,3%, «significativamente inferior a la registrad por el sistema financiero», que en el caso de la provincia de León se situó en el 4%.

El ratio de solvencia fue del 16,2% frente al mínimo exigido del 8% mientras que el ratio de eficiencia fue del 45%, o lo que es lo mismo, por cada 45 euros gastados se logró 100 de ganancia. Y todo ello, puntualizó García Rodríguez, a pesar de la apertura de nuevas oficinas en los últimos meses que aún no están dando la rentabilidad esperada. «Iremos a mejor».

Un año que, en definitiva, se tradujo en un beneficio de 20,1 millones y un ascenso del beneficio del 21,5% respecto al 2017. «Solo dese el rigor y el esfuerzo se proporciona la solidez de la banca de proximidad, la relaciones personales, la cercanía, la confianza, el esfuerzo por mejorar y la profesionalización de los servicios son los que posibilita presentar este informe», apuntó su máximo responsable.

Cifras que además viene a reafirma la solidez de la banca de proximidad y, por ende, la razón de ser de Caja Rural frente a las grandes fusiones bancarias.

Músculo frente a las grandes fusiones

Y todo ello, puntualizó, a pesar de que las cajas, como Caja Rural, han conseguido mantener su modelo de negocio a pesar de no haber conseguido un solo euro frente a las financieras que absorbieron de las extingas cajas y se beneficiaron de las ayudas para ser reflotadas.

«Cuanto más grandes sean los competidores, más razón de ser tiene entidades como la nuestra, más cabida tenemos la pequeña por la cercanía en la resolución de problemas y el conocimiento de las personas, al fin de cuentas, cuánto más lejos esté la toma de decisión, más difícil será su resolución», concluyó García Rodríguez.

Una entidad zamorana que echa raíces sólidas en León, donde alcanza los 31.000 clientes tras la adhesión de 3.000 nuevos en 2018 y que cuenta con una red de 18 oficinas con la última incorporación de una sucursal en Sahagún.

Su reto más próximo, la apertura en las próximas semanas de su oficina central en Ordoño II enmarcado en su objetivo de crecer y avanzar en el modelo cooperativo en León, una tierra de la que Caja Rural ya es parte de ella.

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