Semifinales

Bautista sucumbe ante un pletórico Djokovic

Novak Djokovic consuela a Roberto Bautista tras el partido. /Daniel Leal-Olivas (Afp)
Novak Djokovic consuela a Roberto Bautista tras el partido. / Daniel Leal-Olivas (Afp)

El serbio destroza al español, que jugó sus primeras semifinales en un Grand Slam y cayó en cuatro sets

ENRIC GARDINERMadrid

A los ojos de millones de personas, la primera semifinal de este viernes en Wimbledon era un aperitivo. El vermut antes del gran banquete que sería el duelo entre Rafa Nadal y Roger Federer. Era un paso previo para todos, menos para dos personas: Roberto Bautista y Novak Djokovic. Para el primero, era el encuentro más importante de su vida. El partido que le obligó a retrasar su despedida de soltero y le emplazó por primera vez en su carrera en unas semifinales de Grand Slam. Para el segundo, para Djokovic, las semifinales en Wimbledon se presentaban como una rutina más. Otra presa para que el chacal la engullese. Otra semifinal en el zurrón de un hombre que ha ganado 12 de las últimas 13 que ha disputado en torneos de Grand Slam.

Cuando el serbio reclamó el triunfo este viernes, desplazando a Bautista (6-2, 4-6, 6-3 y 6-2), se sintió como un paso más en el camino del número uno. Djokovic rompió el sueño del español para meterse en su sexta final de Wimbledon.

Bautista lo intentó, aunque el castellonense salió amilanado al encuentro, anulado por la presión de la semifinal y el escenario que le acogía. Miradas en el palco real de Manolo Santana y Rod Laver se clavaban en su nuca mientras Djokovic le acribillaba en la pista. El serbio era consciente de que había sido derrotado por Bautista en dos ocasiones este año y no quería repetir en la más importante.

Novak Djokovic celebra su triunfo ante Roberto Bautista.
Novak Djokovic celebra su triunfo ante Roberto Bautista. / Ben Stansall (Afp)

Djokovic le marcó con un 6-2 y le gritó que él es el cuatro veces campeón en el Grand Slam de Londres. El temor a que Bautista le tomase tarde la medida al partido desapareció con su arranque en el segundo set. El español rescató las dudas que puso a Djokovic en Doha y Miami y se la escribió en la frente. Tiros planos y peloteos dictados por la raqueta del castellonense ponían contra las cuerdas al de Belgrado, al que se le notaron las quejas y las malas caras de días pasados.

Más información

La gota que colmó el vaso fue el punto final del segundo set, cuando un golpe de Bautista tocó en la red, cayendo la bola muerta en el lado del serbio. De modo irónico, jaleó al público. Estaba incómodo y tocado, pero tiene la capacidad innata de aumentar el nivel en los momentos clave. Lo hizo en el sexto juego del tercer set y quebró el saque de Bautista. Lo hizo al juego siguiente, cuando salvó bola de rotura tras un intercambio de 45 golpes.

Cuando una pelota suya, la que cerró el tercer parcial, tocó en la red y cayó del lado de Bautista, Djokovic fue más comedido que unos minutos antes. Pidió perdón y agachó la cabeza. Su trabajo estaba casi a punto. Lo remató en un cuarto set en el que Bautista poco más pudo hacer que inclinarse ante el gran favorito en el All England Club. La derrota deja a Bautista en su mejor ranking histórico, el 13, mientras que a Djokovic le coloca a un triunfo de conseguir su segundo grande de la temporada tras el Open de Australia.