MotoGP

Viñales busca el camino de vuelta a lo más alto

Maverick Viñales, durante una carrera esta temporada./Las Provincias
Maverick Viñales, durante una carrera esta temporada. / Las Provincias

El de Yamaha vuelve a liderar una jornada de entrenamientos en un primer día en Assen marcado por la igualdad entre los favoritos

BORJA GONZÁLEZAssen

Maverick Viñales es uno de los misterios de 2018, una temporada que, por otra parte, se enfrenta a varias incógnitas por resolver cuando ya se ha completado su primer tercio. Aunque lo suyo viene del año pasado. A partir de la carrera de Italia, el joven piloto catalán empezó a sufrir tras haber dominado el invierno y el inicio del año, en su debut con Yamaha. Aquello se achacó al cambio de compuestos de Michelin, aunque los problemas en la moto japonesa se han ido extendiendo en este 2018 –igualmente en el lado de Valentino Rossi-. Yamaha lleva sin ganar un año, desde que Rossi lo hizo en Assen, el mismo escenario en el que Viñales ha vuelto a terminar un día de entrenamientos como el más rápido, lo que no hacía desde el sábado del último Gran Premio de Aragón. Un hecho que llega justo después del test de Montmeló, una prueba de la que salió con la sensación de haber encontrado ese algo que le permita disfrutar al cien por cien de su M1, un hándicap que también ha hecho que se hayan visto muestras de nerviosismo y cierta frustración.

«Estamos trabajando mucho en esta línea», reconoció el piloto en referencia a los inicios de carrera, un talón de Aquiles acentuado por los problemas con la puesta a punto (electrónica) del embrague, que le han hecho perder demasiado terreno en las primeras vueltas. «Va mejorando. Las salidas cada vez son más constantes. Por supuesto que es diferente a hacerlo en la parrilla, con todas las motos, pero coger un mecanismo ya es bastante bueno», analizó el más rápido en la jornada del viernes en Holanda. «También he probado a ir enganchado a Danilo (Petrucci) y frenar, porque siempre tengo problemas en la frenada cuando voy con alguien. Voy probando esos detalles», concluyó, una vez que afirma que la moto está lista para volver a ganar, pese a los problemas de electrónica de los que también se queja Rossi.

«Queda mucho que hacer y hay muchos pilotos que van rápido tanto en la vuelta lanzada como en el ritmo: y soy uno de estos», apuntó por su parte el italiano, cuarto, tras un primer día con mucha igualdad y con varios nombres sobre la mesa: las Yamaha, las Ducati de Dovizioso (sexto), Lorenzo (séptimo) y Petrucci (tercero) y, por supuesto, Márquez, muy consistente en sus pruebas tanto por la mañana como por la tarde, y que terminó marcando el octavo mejor tiempo. «Honestamente esperaba estar algo más lejos de los pilotos de Yamaha y no esperaba que Dovizioso estuviese tan cerca», reconoció el líder de MotoGP. «Y hay un rival más con respecto al año pasado, que es Dovizioso, al que aquí el año pasado le costó, pero que este año está demostrando que tiene un gran ritmo», destacó.

«Marc ha demostrado tener un ritmo particularmente veloz, ha hecho toda la sesión con los mismos neumáticos y ha conseguido hacer 34 bajo en la última salida, lo que confirma esto», dijo por su parte el italiano, que ha fallado más de lo esperado en los últimos fines de semana, lo que le ha alejado en la general y en la lucha por el título, hasta el punto de haber sido alcanzado por Lorenzo, otro que en Assen tendrá una buena prueba de fuego sobre su mejoría, en un trazado en el que no ha ganado desde 2010 y en el que Ducati nunca ha sido especialmente brillante. «No estamos lejos, pero faltan un par de décimas, sobre todo por mi parte en el último sector», reconoció el ganador en Mugello y Montmeló. «Los últimos años se me atraganta ese sector y no entiendo la forma de perder menos. En el resto del circuito estamos muy similares a Marc y Maverick, que son los que parece que tienen un poco más de ritmo. La moto tiene bastante margen de mejora en cuanto a puesta a punto; este circuito requiere una moto más estable y salir con los setting de las dos últimas carreras nos ha dejado sin un poco de estabilidad», admitió Lorenzo.

Este sábado los entrenamientos oficiales darán más pistas de lo que pueda verse el domingo en un gran premio que ha recibido a los pilotos con un inusual buen tiempo, y con temperaturas más altas de las habituales. «Es una pista difícil, técnica, donde hay que dejar muchas veces el gas puesto cuando la cabeza te dice que no. Aquí el piloto influye mucho, pero en MotoGP tiene que estar bien todo el paquete y hoy lo estaba, por eso hemos podido rendir al cien por cien. Me iré a dormir tranquilo; de lo contrario no duermo». Será otra prueba para ver si Viñales, pese a todo tercero de la general, encuentra de verdad el camino que le lleve de regreso a lo más alto de la categoría.

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