MotoGP

Lorenzo da un golpe sobre la mesa y silencia Mugello

Jorge Lorenzo, en el podio./Tiziana Fabi (Afp)
Jorge Lorenzo, en el podio. / Tiziana Fabi (Afp)

El mallorquín arrasa en la carrera de MotoGP para cerrar su primer triunfo con Ducati, en un día en el que Márquez terminó por los suelos entre los aplausos de los aficionados

BORJA GONZÁLEZMugello (Italia) Enviado especial

«Más que tapar bocas, que está bien, al final lo que a uno le llena es el poder de convicción, que es lo que al final funciona; tener la determinación y el poder mental de no venirse abajo ni desconfiar de tu potencial, de tus cualidades, cuando los resultados no salen durante tanto tiempo». El deporte tiene estas cosas maravillosas. Jorge Lorenzo llegaba a Mugello rodeado por los rumores que le situaban fuera de Ducati en 2019, después de que se hubiese escrito y hablado mucho acerca de la bajada de su valor de mercado por sus pobres resultados con la marca italiana, un proyecto que ya se daba por fracasado.

El mallorquín no quiso reconocer este extremo, pero sí que fue tajante acerca de su no retirada -otro rumor que había sobrevolado el 'paddock' del Mundial-, mientras confirmaba que iba a contar para el siguiente ciclo de contrato -2019 y 2020- con una moto competitiva. Todo mientras desde Yamaha no desmentían que la opción de un regreso sobre una moto satélite era viable. El runrún sobre su futuro hacía intuir que lo de Ducati no iba a llegar a buen puerto, aunque en el test que los pilotos de la clase reina tuvieron después del Gran Premio de Francia la casa italiana le había proporcionado un par de novedades técnicas que habían mejorado su rendimiento y sus sensaciones. ¿Hasta dónde?

«Es triste que celebren la caída de un piloto»

Desde Le Mans 2017 Marc Márquez no sufría una caída durante una carrera, un hecho que se repitió en Mugello con la doble consecuencia de dejar su casillero de puntos a cero y de tener que soportar el estallido en aplausos de una parte importante de los aficionados que llenaban las gradas del circuito italiano.

PREGUNTA: ¿Qué le parece lo que ha pasado hoy, que le hayan pitado y que hayan aplaudido cuando se ha caído, incluso en la sala de prensa?

RESPUESTA: Bueno, es una cosa que me esperaba. Que celebren la caída de un piloto está claro que es triste, porque tenemos nuestros riesgos en pista. ¿Qué se ha alegrado mucha gente de mi caída hoy? También lo sé. Es curioso que celebren más la caída de un piloto que la victoria de otro, esto es lo más curioso. Pero estamos en este punto. También hay diferentes factores que han hecho llegar allí, no viene por sí solo. Ya me lo dijeron todo cuando el viernes estaba un piloto en la gravilla, que no sabemos cómo estaba, no sabíamos si estaba vivo o muerto, porque después de una caída a 300 te puedes imaginar lo que puede llegar a pasar, y sólo estaban preocupados de abuchear a otro cuando le enfocaban las cámaras. Esto te lo dice todo.

P.: Ahora vamos a Barcelona. Se entiende que no le gustaría nada que su gente abucheara así al resto.

R.: Está claro y siempre lo he dicho. Lo dije en 2015 y 2016: espero que nunca mi aficionado lo haga, espero que sea un aficionado al motociclismo y que tenga respeto a todos los pilotos. Esta es la parte más importante. Cuando se cae un piloto, si te alegras, lo llevas por dentro, y ya está. Esto es motociclismo, nos jugamos la vida en la pista. Pero es una cosa que es incontrolable. Es una cosa que, por lo menos yo a mis aficionados les pido que no hagan nunca con ningún piloto.

El sábado, desde el segundo puesto de la parrilla no se atrevía a hacer pronósticos, pese a que su ritmo en entrenamientos había sido de los mejores. Este domingo rompió todos los pronósticos y puso sobre la pista una versión parecida a aquella de Yamaha, la que le permitió ganar hasta cinco veces en MotoGP en Mugello.

Desde la salida, desde la primera vuelta, Lorenzo apretó y mantuvo un ritmo firme imposible para el resto. Ni para Andrea Dovizioso, que por momentos pareció moverse como en 2017, controlando los tempos, como si supiese cuál iba a ser el instante ideal para atacar. No fue así. El italiano no pudo recortar la ventaja de su compañero de equipo y a duras penas mantuvo el segundo puesto ante el apretón final de Valentino Rossi, que firmó su segundo podio consecutivo.

El astro de Tavullia fue otro que no pudo plasmar su 'pole' en opciones de victoria, llegando incluso a dudar, por momentos, de sus opciones de podio, inmerso como estuvo en un grupo en el que se movieron o acercaron pilotos como Rins, Crutchlow, Petrucci o Iannone, el que había exhibido el mejor ritmo en entrenamientos y que no pudo en ningún momento pelear por la victoria o incluso el segundo puesto. «Es difícil sorprenderse de que un piloto como Jorge gane», reconoció Rossi. «El proceso para hacerlo con Ducati es difícil, lleva tiempo, porque es una moto muy diferente de la Yamaha, a la que estaba acostumbrado durante tantos años. No es fácil para nadie hacerlo, pero cuando analicé las hojas de tiempos de ayer (por el sábado) comprendí que hoy podría ganar, y ha ganado», destacó el italiano.

Por encima de todos, Lorenzo gestionó a las mil maravillas una carrera marcada por el calor abrasador, un factor que combinado con la complicación de los neumáticos hizo caer a varios pilotos, a Pedrosa, a Miller o al propio Márquez, que a priori partía como uno de los favoritos pese a que el sábado alertase sobre la posibilidad de un domingo difícil: «Por eso recalcaba ayer (por el sábado) tantas veces 'es una carrera para coger puntos', aunque alguno no os lo creyerais. Pero recalqué mucho esto porque sabía del riesgo, sobre todo por el neumático delantero». El piloto catalán terminó por los suelos entre los aplausos de los aficionados presentes en el circuito toscano.

Márquez se conformó con salir de Italia con casi una carrera de margen en la general, 23 puntos sobre Rossi, después de haber llegado con 36 sobre el segundo, Viñales. En ese margen, los 36 puntos, tiene ahora a seis pilotos. «El año pasado salí de aquí 37 por detrás. La película cambia», se consoló, reconociendo lo bien que le había venido en este sentido la victoria de Lorenzo. Un Lorenzo que a partir de la próxima carrera, la de Montmeló, comenzará un Mundial para confirmar que lo vivido en Mugello no es flor de un día y que, sin ninguna duda, Ducati ha cometido un error histórico: prescindir de un cinco veces campeón del mundo, tres en la clase reina.

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