Moto3

El guante 'biónico' ayuda a la heroicidad de Martín

El guante 'biónico' ayuda a la heroicidad de Martín

El piloto madrileño finaliza cuarto y aumenta su ventaja en la general hasta los 26 puntos tras la caída en la última curva de carrera de Bezzecchi por culpa de un fallo de Bastianini

BORJA GONZÁLEZBuriram (Tailandia)

La carrera de Moto3 de Tailandia tuvo todos los ingredientes que necesita una prueba de la clase pequeña. Primero, y como se esperaba, igualdad, con un grupo enorme en el que se mantuvieron casi hasta el final hasta 16 pilotos, con continuos cambios de posiciones. Desde el inicio, Marco Bezzecchi, autor de la pole, se mantuvo en los puestos delanteros; también desde el comienzo, Jorge Martín se mantuvo como pudo en la zona templada, lastrado por sus problemas físicos: una lesión inesperada en su mano izquierda, la que se lesionó en Brno, que le generó una inflamación de los nervios que le impedía mover y controlar bien la mano. Desesperado por no notar mejoría en un mal temporal, decidió, inspirado por la memoria de su padre, Ángel, poner en práctica algo que había salvado al japonés Nobby Ueda en 1995. Ueda volvió a correr en Montmeló tras sufrir una lesión en los nervios que le afectaba a la movilidad de la mano; por entonces su marca de equipamiento, Spidi, ayudada por el Doctor Claudio Costa, ideó un guante con una serie de tensores que suplía la falta del piloto. Y eso intentaron replicar en el box de Martín. Ese guante 'biónico' le permitió ser mínimamente competitivo en carrera y salvar así una situación crítica en un momento crucial de la temporada.

Una 'ayuda' a la que se sumó el error de Enea Bastianini, que ansioso por conseguir un buen sitio en la parte delantera del grupo para la salida de la última curva perdió su moto, llevándose por delante a Bezzecchi. El italiano se quedó a pocos metros de cruzar la meta y de restar puntos al español, en una prueba ganada por Fabio Di Giannantonio (con sus compatriotas Dalla Porta y Foggia en el podio) y en la que Martín entró cuarto, un resultado que le permite aumentar su ventaja en la general hasta los 26 puntos a falta de cuatro carreras. Destacó también el papel del novato Vicente Pérez, que en su novena carrera mundialista finalizó sexto.

Jorge Martín, con su guante 'biónico'.
Jorge Martín, con su guante 'biónico'. / B.G.

Tras la carrera, Jorge Martín explicó sus sensaciones.

El resultado habría sido bueno incluso sin la caída de Bezzecchi.

Sí, obvio, habría sido sexto y no habría perdido casi puntos, cuatro o cinco como mucho. Estoy contento y para Japón espero recuperarme. Me han dicho ocho o diez días y espero poder estar allí al cien por cien.

¿Cuánto ha mejorado físicamente respecto a ayer?

Nada, nada, la verdad es que no he mejorado, tengo algo más de fuerza pero poco más. Ayer estuvimos cuatro horas preparando el guante, ha sido una obra de ingeniería entre mi equipo y yo…

¿Qué han hecho?

Bueno, mi padre se acordó de Ueda, que hace un montón de años no tenía tendones o algo así y necesitaba este guante, y de ahí sacamos esta idea. Entre Capanna (Massimo Cappana, su jefe de mecánicos) y todo el equipo conseguimos hacer un gran trabajo.

¿Y ha funcionado?

Sí, sí, obvio: sin esto no podría haber corrido, es más, teníamos miedo de que las bridas se partiesen y que tuviese que retirarme.

¿Ha sido entonces una cosa artesanal?

Sí, sí, lo hemos creado nosotros y lo vamos a guardar por si acaso lo necesitamos.

 

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