Mundiales de Doha

El campeón del mundo de los 50km marcha, indignado: «Nos toman por idiotas»

Yohann Diniz se proclama campeón del mundo en Londres en 2017. /EFE
Yohann Diniz se proclama campeón del mundo en Londres en 2017. / EFE

«En el estadio tendrán condiciones normales, pero a los de fuera nos meten en un horno y vamos a ir cayendo como bolos», lanza el francés Yohann Diniz, arrepentido de acudir a la capital catarí

COLPISA/AFPDoha

El vigente campeón mundial de 50 kilómetros marcha, el francés Yohann Diniz, cargó duramente este viernes contra las condiciones a las que tendrán que enfrentarse los atletas de su disciplina este sábado en en el Mundial de Doha.

La carrera se disputará con altas temperaturas y una elevada humedad, que ha hecho que las pruebas de carretera (maratón y marcha) se organicen en la medianoche local, para evitar las horas más extremas del día. En el estadio no debería haber grandes problemas por el sistema de refrigeración preparado para la ocasión.

«Son unas condiciones... Estoy decepcionado. Llegué aquí en muy buena forma, pero hay muchas cosas que me molestan. Todos los atletas van a tomar la salida, pero en lo que se refiere a los de fuera del estadio, nos toman por idiotas. Estoy enfadado», dijo Diniz, teórico favorito para revalidar su corona mundial, durante una conferencia de prensa en la capital catarí.

«En el estadio tendrán condiciones normales, entre 24 y 25 grados, pero fuera nos meten en un horno y no es posible. Nos toman por cobayas», apuntó el plusmarquista mundial (3h32:33) de la distancia.

«Tuvimos un cuestionario para ver cómo podíamos comportarnos ante el calor y la humedad, si se podía tomar una cápsula para ver cómo íbamos a reaccionar ante la termorregulación. Pero en esta competición, los de fuera del estadio, los del maratón y la marcha, no hemos sido tomados en cuenta. Esto me indigna y me arrepiento de estar aquí. Vamos a comenzar y terminar en condiciones dantescas», añadió.

La carrera de los 50 kilómetros marcha comenzará a las 23:30 horas locales en el paseo marítimo de La Corniche. Las temperaturas deberían estar alrededor de los 30 grados, con fuertes tasas de humedad.

«Mañana va a ser una lotería, pequeños bolos que van a caer uno a uno. El que quede el último ganará. No hay ninguna estrategia para mañana. La estrategia será estar con todo el mundo, no habrá nada que hacer salvo seguir y tratar de resistir las condiciones climatológicas», dijo el francés de 41 años.