Natación | Mundiales

Sun Yang se encara con otro medallista que le desafía

Sun Yang (i) recrimina a Duncan Scott (d) en el podio. /Reuters
Sun Yang (i) recrimina a Duncan Scott (d) en el podio. / Reuters

El polémico nadador chino gana su undécimo oro universal y recrimina su actitud al británico Duncan Scott, que se negó a darle la mano y a posar con él

ELODIE SOINARDGuangju

La lucha contra el dopaje alcanza los podios en los Mundiales de natación que se disputan en Gwangju. A una nueva victoria del chino Sun Yang, esta vez en los 200 metros libre, le siguió un nuevo desafío. En la piscina coreana, la competición se abrió con una nueva noche de polémica con la victoria de Sun (1:44.93), lograda tras la descalificación del lituano Danas Rapsys, sancionado por moverse antes de la salida.

Dos días después de que el australiano Mack Horton se negara a subir al podio de los 400 libre -prueba ganada por el nadador chino, en el ojo del huracán por haber destruido con un martillo una muestra de sangre el pasado mes de septiembre durante un control antidopaje- este martes fue el británico Duncan Scott, tercero, quien se mostró desafiante. Al contrario que Horton, Scott (de 22 años) se subió al tercer escalón del podio para recibir su medalla de bronce. Sin embargo, a continuación rechazó dar la mano a Sun y se apartó en el momento de la foto.

Algo que no gustó al chino, de casi dos metros de altura, que alzó su puño con rabia en su dirección al grito de «¡Gané, gané!» y dedicándole un «Tú eres un perdedor, yo un ganador» una vez terminó la ceremonia de entrega de medallas. Ambos nadadores recibieron un aviso de la Federación Internacional de Natación (FINA), que ya tomó la misma medida con Horton.

Si bien Scott no comentó su gesto, sí recibió el apoyo de su compatriota y astro en la disciplina de braza Adam Peaty. «Tiene toda la razón. Lo más importante como deportista es que puedas hacer escuchar tu voz, y Duncan lo ha hecho», aplaudió.

La presencia de Sun, no sancionado por la FINA por defecto de forma, enfada a muchos nadadores. El chino, de 27 años, debe declarar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) en septiembre, después de que la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) apelara la decisión. Ya suspendido tres meses por dopaje en 2014, se arriesga a una suspensión de por vida que se aplica en caso de reincidencia.

Mientras llega ese momento, este martes se colgó un undécimo título mundial, igualando al australiano Ian Thorpe como tercer nadador más laureado en los Mundiales. Y todavía puede superarle, pues nadará la final de los 800 metros este miércoles.

Ledecky, enferma

En categoría femenina, también en los 200 metros libre, una serie de bajas importantes precedió a las series de la mañana. Al frente de todas ellas, la de la estrella estadounidense Katie Ledecky por «razones médicas». ¿Volverá la nadadora de 22 años a saltar a la piscina coreana? No es seguro.

Dos días después de que la destronara la joven australiana Ariarne Titmus en los 400 metros, la cinco veces campeona olímpica y ganadora a su vez de 14 oros mundiales renunció también a la final de los 1.500 metros libre, especialidad en la que era la vigente triple vencedora mundial. Mireia Belmonte participó en la final en su lugar y terminó octava y última en esta prueba.

En ausencia de Ledecky, la italiana de 20 años Simona Quadarella, que logró tres títulos en los Campeonatos de Europa el año pasado, aprovechó la ocasión y se colgó su primer oro mundial (15:40.89).

Por su parte, la estadounidense Lilly King mantuvo su corona en los 100 braza al imponerse este martes a su gran rival, la rusa Yulia Efimova. La rusa aseguró una vez concluida la prueba que probablemente King lamenta su comportamiento en los Juegos Olímpicos de Río 2016, cuando la estadounidense se negó a darle la mano a la exsancionada por dopaje.

King, que por entonces tenía 19 años, le negó el saludo a Efimova después de colgarse el oro en la misma distancia que este martes y rechazó la decisión de dejar competir a los manchados por dopaje. «Si preguntas a Lilly King si haría lo mismo que hizo (entonces), creo que nunca diría que actuó bien», declaró este martes la nadadora rusa.

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