León se impone a Asturias en la Batallona de Somiedo

Una de las leonesas accede a la meta./Interval no limits
Una de las leonesas accede a la meta. / Interval no limits

Los leoneses rompen el empate de este duelo deportivo que en su séptima edición registró el cuarto triunfo de León sobre los atletas asturianos

BELÉN G. HIDALGO

El sonido de las gaitas de la agrupación Virgen del Camino retumbó en el Alto de la Farrapona, frontera entre León y Asturias, para indicar a los seiscientos participantes de la Batallona de Somiedo que se acercaba la hora de la verdad. Había llegado el momento de disputar la séptima edición de este enfrentamiento deportivo entre asturianos y leoneses, que tenían por delante un recorrido de 22 kilómetros por el Parque Natural de Somiedo. Una edición en la que la victoria significaba, además, el desempate. Asturias y León habían logrado tres victorias cada una en las pasadas ediciones. Bajo al arco de salida, los asturianos vestidos de azul y capitaneados por Lino Gómez Feito, se midieron con los leoneses –bajo la batuta de José Enrique Villacorta–. Tras corear sus respectivos himnos, la marea azul y rosa dejó atrás La Farrapona e inició el descenso hacia los lagos de Saliencia.

La victoria de esta Batallona se fue para León, pues sus corredores sumaron menos tiempo que los asturianos. En la línea de meta aguardaban de nuevo las gaitas, animadas por vecinos y visitantes que vitoreaban a cada uno de los participantes. Los asturianos se hicieron más de rogar y, desde bien temprano, la victoria de los leoneses fue incontestable. Así, el primero en llegar fue el leonés Jesús González Cidón, con un tiempo de una hora y 37 minutos. El asturiano más rápido fue José Pedro Bayón. La clasificación de la categoría femenina, en cambio, tuvo acento asturiano. La primera en llegar fue Eva María Rico, que tardó dos horas en completar el recorrido. La leonesa más veloz fue Sonia Toribio.

Pero la Batallona no se mide únicamente por estos logros deportivos. Como en años anteriores, brilló el buen ambiente y la convivencia entre asturianos y leoneses. «La rivalidad no existe. No importa el resultado», dijo Tere Menéndez mientras esperaba que llegase su hijo. Un sentimiento generalizado que también expresó el corredor Vicente Rodríguez, por cuyas venas corre sangre cántabra, pero que participó con la camiseta asturiana animado por un amigo. «Me gustó mucho el recorrido, se vive», confesó.

Mientras llegaban todos los participantes y la organización sumaba los tiempos, las terrazas de Pola de Somiedo se llenaron de gente y otros muchos optaron por refrescarse en el río Somiedo, aprovechando el sol. Así se desprendieron muchos del barro de la carrera. Un ajetreo que la hostelería agradeció. «Todo suma. La carrera atrae mucha gente, pero no solo un día como hoy (por ayer), son muchos los que vienen antes para prepararla y conocer el recorrido», argumentó Herminio Cano, que regenta uno de los restaurantes más céntricos de Pola de Somiedo. «La gente repite cada año. Es una cita consolidada», dijo el hostelero.

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